Fidel Castro, nadie es indiferente

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Su figura fue polémica desde los años de su juventud, nadie imaginaría que aquel niño de 14 años que había escrito a Roosevelt pidiéndole un billete de a 10 dólares a cambio de la información sobre unas grandes minas de hierro, pocos años después desafiara a la mayor potencia mundial durante más de cincuenta años.

El mote de dictador-asesino se mezcla con el de libertador de su pueblo y de los pueblos, aclamado por muchos, vilipendiado por otros tantos, pocos personajes despiertan tanta pasión como Fidel Castro que murió a los noventa años, de los cuales, mas de cincuenta años, los pasó luchando contra los designios de su país vecino, los Estados Unidos de América.

Se calculan cerca de seiscientos supuestos atentados en contra de su vida, sobrevivió a once presidentes de los Estados Unidos, a seis papas católicos, a un embargo económico que hubiera quebrantado a cualquier otro país, a huracanes de gran magnitud, a incursiones militares y atentados terroristas, Castro vivió una larga vida llena de luchas y batallas, de las cuales perdió muchas, pero que al final nunca lo doblegaron.

Esta tozudez a toda prueba le ganó el odio acérrimo de sus enemigos y la admiración profunda de sus simpatizantes al punto de que nadie es indiferente ante Fidel Castro, por eso ante su muerte mientras en Miami y en otros muchos lugares, bailaban alborozados, en otras parte de Latinoamérica y del mundo le lloraban entristecidos.

No recuerdo qué personaje político europeo de los tiempos posteriores a la caída del bloque soviético, dijo una vez cuando le preguntaron su opinión sobre el mandatario cubano:

“Es un dinosaurio magnífico”

Porque era un hombre que no podía pasar inadvertido, de hecho sus 1.91 mts. de estatura lo hacían visible en cualquier lugar, pero no solo era su altura física sino su carisma y astucia política que lo puso en primera fila de las personalidades mundiales. Fidel, desde joven destacó intelectual y físicamente, lo que le valió para crearle un aura de liderazgo que lo acompañó en todo momento hasta su muerte, pero que alcanzó sus cotas más altas cuando lideró a un reducido grupo de revolucionarios a ganar una guerra imposible, contra un poderoso y cruel dictador que había convertido a cuba en el Burdel de los Estados Unidos.

Cuando Castro desembarcó del mítico barco «Granma» fue interceptado y atacado, de los 82 guerrilleros que llegaron con él, quedaron vivos apenas unos treinta y poco después solo tenía a 17 combatientes y unos cuantos simpatizantes, «reclutados» a duras penas a fuerza de labia y consignas, con este magro ejército, tuvo una entrevista con Herbert Matthews, periodista del The New York Times y mientras lo aturdía con un palabrerío sobre sus numerosas fuerzas combatientes, hacía moverse en círculo a los escasos hombres que tenía, intercalándose armas, chaquetas y gorras, para hacerlo creer en un gran ejército guerrillero, con gran efecto desmoralizador en las filas gubernamentales.

Obtuvo, no el apoyo, sino el aval de los estados unidos declarándose un revolucionario humanista.

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En abril de 1959, visitó los Estados Unidos como líder de Cuba, y declaró:

«Nuestra revolución es humanista porque humaniza al hombre» Fidel Castro abril 1959

En abril 1961 los Estados Unidos ya habían caído en la cuenta de su error respecto a Fidel y este anunciaría su revolución como Socialista:

“Nosotros hemos hecho una revolución; una revolución socialista bajo las mismas narices de los Estados Unidos” Fidel Castro (16 de abril de 1961).

Pocos meses después, en diciembre de 1961 fue cuando les espetó su famosa frase:

“Soy marxista-leninista y seré marxista-leninista hasta el último día de mi vida” Fidel Castro (1 de diciembre de 1961).

Desde entonces fue un declarado enemigo de los Estados Unidos, quienes comenzaron a intentar cazarlo sin éxito durante décadas.

«Si sobrevivir a intentos de asesinato fuera una categoría de las Olimpiadas, yo me llevaría la medalla de oro» Fidel Castro

Desde entonces hubo una serie de enfrentamientos político militares con su vecino del norte, una veces saliendo mal parado y otras victorioso, como la crisis de los misiles que terminó con el retiro ruso de las bases de misiles que pretendía instalar en Cuba o la fallida invasión a Bahía de Cochinos que intentando emular lo que él había hecho llevó al desastre a los participantes, aupados en las sombras por sus enemigos del norte de américa, incursiones africanas, intervenciones en los procesos revolucionarios de américa, liderar el movimiento de países «no alineados» y más historias que alcanzarían para varios libros.

En 1980 en medio de una crisis política con un grupo de disidentes que se había tomado la embajada de Perú en Cuba, los Estados Unidos permitieron la llegada e ingreso al país de los «disidentes políticos cubanos» que estuvieran contra el régimen de Fidel.

Castro permitió la salida de estos «disidentes» rumbo a los Estados Unidos, pero aprovechó para limpiar sus cárceles y llenó los barcos con todos los criminales que tenía en prisión, poco tiempo después, los Estados Unidos se darían cuenta del engaño cuando los niveles de criminalidad se dispararon en los lugares que habían recibido a estos «cubanos libres», de hecho la película «Cara Cortada» (Scar Face) de Al Pacino se trata sobre uno de estos «Marielitos» como se les llamaba a estos inmigrantes cubanos.

«Tiene una suerte que pudiera confundirse hasta con algo sobrenatural», le dijo a BBC Mundo en 2010 el investigador español Luis Adrián Betancourt.

Sin embargo la caída del bloque soviético afectó a la isla política y económicamente,  todos los sesudos analístas políticos daban por vencida “La Revolución”, sin embargo Castro supo capear el temporal y en el llamado “Período especial”, los cubanos vivieron una etapa negra en su historia en la que tuvo que reducir al mínimo posible los beneficios estatales y permitir ciertas libertades económicas, pero entonces llegó el auxilio de Venezuela, liderada por Hugo Chávez quien logró darle un respiro a la “Revolución”.

Como la naturaleza no perdona y el tiempo es implacable como cantara Pablo Milanés, con la edad vinieron los problemas de salud y tuvo que ceder el poder…. a su hermano quien sin el carisma de Fidel, otorgó otras concesiones económicas y dio cierta apertura, pero elimino algunos de los “subsidios” estatales que enfrentaron a los cubanos a duras y nuevas realidades.

El presidente Obama, eliminó recientemente el bloqueo a la isla, pero eso no significa gran cosa en la práctica.

Después de tantos años, por fin Fidel Castro murió prácticamente invicto, sus enemigos bailaron en Miami e incluso en Cuba y en el resto del mundo, sus admiradores lloraron desconsolados también en todo el mundo, pero en Cuba solo queda la incertidumbre de que si veremos a una Cuba Post Socialista o si este nuevo período especial no es más que un nuevo engaño póstumo a sus enemigos, que Fidel le legará a la posteridad.

El debate sobre si Fidel fue un gran hombre o un criminal dictador está abierto y seguirá vigente, muchas cosas pasarán en Cuba y en el mundo hasta que podamos constatar si la historia algún día toma en cuenta sus palabras.

Condenadme, no importa, La historia me absolverá. Fidel Castro 16/10/1953

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