La encrucijada de la derecha y la izquierda en El Salvador

¿Que va a suceder con los dos partidos hasta ahora mayoritarios? después de la derrota apabullante que sufrieron contra Nayib, es obvio que ambos institutos políticos deberían someterse a una profunda evaluación para establecer cuales fueron los errores que los llevaron a esos resultados desastrosos ante un candidato nobel, con una manera nada convencional de hacer política.

En el caso del frente esta claro: una dirigencia cada vez más alejada de su gente, autocomplaciente, cargando la pesada ideología estalinista de un caudillismo ciego y sordo a las realidades de la nación y para desgracia de ella misma y sus seguidores imbuida en la corrupción que derivó del denominado “socialismo del siglo XXI”. La maldición de Venezuela su “oro negro” la gran riqueza de esa nación que nunca a llegado a su población más necesitada, Hugo Chávez despilfarró ese gran recurso comprando lealtades a precio de phetroleo cuando este se encontraba con precios en las nubes, este murió antes de que esta situación se revirtiera, no preparó a su país para que no dependiera exclusivamente de dicho recurso y por desgracia para su pueblo el tal Maduro recogió la bandera del Socialismo del siglo XXI, que el hecho de que no lo hallan mandado al basurero de la historia dice mucho de la oposición Venezolana, pero esa es otra historia.

Después de las elecciones internas para renovar su partido y un tenso recuento de votos quedó encabezando la dirección del Fmln Oscar Ortiz, el problema es que este militante fue parte activa y de hecho la imagen visible del pasado gobierno, el propio presidente brilló por su ausencia, esto deja a Ortiz como responsable directo del mal gobierno del frente, además de tener “la cola pateada” con respecto a ciertos negocios con personas acusadas de corrupción, por otro lado no creo que el sector anquilosado le permita tener mucho éxito en renovar al partido, a menos que lograra seducir a un buen contingente de nuevos militantes que sobrepasen a los duros de hueso rojo, para cambiar al frente, en todo caso, lo más importante es cambiar, si pero ¿hacia donde?. Con la caída del muro de Berlín, el comunismo como tal sucumbió dejando a la izquierda huérfana de ideología, el “siglo XII” resultó un fraude de corrupción, no denunciar los crímenes de “la revolución” y por el contrario apoyarla sin mayor criterio a sido uno de los mas grandes errores de la izquierda latinoamericana, el peor enemigo que ha tenido no ha sido la ultra derecha, ni el fascismo o los mismos gringos, su mayor enemigo a sido la corrupción que los ha llevado a traicionar cualquier principio que pudieron tener.

¿Volver hacia el pasado cuando las condiciones son totalmente distintas? ¿volverse socialdemocrata, una izquierda más moderna, más potable, más ligh? ¿La lucha de clases? Lo que sea, pero ganar nuevamente la confianza de la población será difícil, seguramente en la próximas elecciones van a resentir todavía más el sangrado en las cuotas de poder (entiéndase pérdida de curules en la asamblea y de alcaldías).

El partido de la derecha a su vez se encuentra dando vueltas en su propio laberinto, desde que fueron desalojados del poder ejecutivo, no han podido ser una oposición inteligente, últimamente se han enfrascado en una lucha de poder. Arena más que un partido ha sido un instrumento electoral que los grandes patrocinadores han utilizado en el pasado para garantizar el control del estado a fin de favorecer sus propios intereses, esto cambio con Tony Saca que lo utilizó para favorecerse a sí mismo, al grado de que para continuar en control impuso al pelele de avila. La pérdida de las elecciones es un crimen que el gran capital nunca le ha perdonado, en las siguiente elecciones en una segunda vuelta estuvieron a un paso de lograr el poder (y eso que los del frente se la jugaron con Sánchez Cerén) con las últimas elecciones legislativas y de alcaldes en las que un Fmln desgastado perdía la alcaldía de San Salvador y reducía sus curules dio la sensación de que era el momento de Arena.

El triunfo de Nayib a sido un punto de quiebre entre los grupos de poder económicos y ahora se enfrentan los que hablan de “cambios profundos” y los que quieren cambiar “para no cambiar”, también ellos tienen el riesgo de sufrir un nuevo sangrado en las próximas elecciones, tal vez no tanto como lo puede tener el frente. Arena tiene el mismo dilema de la izquierda, obviamente hay que cambiar ¿sin embargo para donde? ¿volver a la edad de oro, a la edad de la inocencia a sus raíces? Cuando sus raices vienen de asesinos de santos, “escuadroneros”, corruptos, capitalistas caníbales. ¿ir hacia una derecha más humanista, moderna, incluyente? ¿pero es que existe algo así?.

Tanto en la izquierda como en la derecha podría surgir la posibilidad de nuevos partidos alternativos que al menos se comporten con mayor democracia y participación e inclusión, más des ideologizados, hasta cierto punto más pragmáticos, Nuestro tiempo es un grupo de jóvenes con un pensamiento bastante moderno e incluyente, aunque ciertos apellidos no dejan de sonar (hijos de políticos ya harto conocidos), aunque habría que darles el beneficio de la duda. En todo caso para las siguientes elecciones legislativas y de alcaldes es necesario tener partidos de oposición que puedan hacer contrapeso a la marea “Bukeliana” si este logra mantenerse con la actual aceptación tendremos una aplanadora que barrería con cualquier oposición y si la historia nos ha enseñado algo, es que eso no es sano, nada saludable para la democracia de nuestra pobre y sufrida nación.

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