De paros, golpes, amenazas y esperanzas

Este día despertamos con la noticia de varios asesinatos a motoristas de buses y con la amenaza a los demás si no acataban el paro que las pandillas habían decidido para este día, parece que más de 40 rutas de buses amanecieron en paro lo que ocasionó paradójicamente un embotellamiento colosal en toda la capital, pues parece que la gente sacó vehículos que normalmente no utiliza para paliar la situación y aunque no circulaban muchas rutas de buses, si lo hacían vehículos en grandes cantidades.
Las pandillas están haciéndole al FMLN lo que ellos mismos hicieron en su momento a los gobiernos de turno, hay acusaciones veladas de que oscuras fuerzas tricolores están tras estas acciones.
El hecho es que sistemáticamente la prensa alineada en contra del gobierno arremete con la inseguridad como bandera para minimizar todo lo que este gobierno haya realizado en pro de la mejora nacional.
Un ejército de trolles despotrica contra el gobierno tildándolos de incapaces, ignorantes e insensibles ante tanto dolor de la población.
Por su parte la respuesta oficial viene a ser simple negación de los hechos sin aportar nada al problema.

“Es una medida un poco desesperada de querer presionar al gobierno, de querer desestabilizar al gobierno, pero en vez de ganar atención lo que tienen es un rechazo, porque esto afecta la vida normal de las personas. Estoy convencido que estas medidas no son medidas sueltas y aisladas que aparecen por ahí” Medardo González

Mucha gente llegó tarde hoy a sus trabajos, algunas empresas han considerado esta situación como anormal y dispensan a sus trabajadores de descuentos o  suspensiones, mientras que los trabajadores viven la zozobra de pensar en el regreso a sus hogares por la tarde.
Aunque el viceministro de Transporte, Nelson García, anunció que el gobierno pondrá a disposición de la población una flota de buses privados para garantizar que no haya problemas de transporte cuando termine la jornada laboral, eso está por verse, además de ver cuál será la situación el día de mañana.
No han confirmado si se desplegará dicha flota para llevar a los trabajadores a sus lugares el día de mañana, ni si tendrán seguridad contra ataques.
Las maras tienen la operatividad de una guerrilla, aunque el respaldo con el que cuentan no es general, sí tienen base social, pero no se asemeja a la que tuvo la guerrilla en esos momentos, por lo que son más vulnerables ya que su ideario no encuentra eco en la población, contrario al que la guerrilla tuvo pues la gente simpatizaba con lo que consideraba una causa justa, pero no lo hace con el de grupos auto declarados como delincuenciales.
La presión de hacer una mesa de negociación con ellos debe hacerse de lado, en todo caso se debe hacer un pacto social con las comunidades más afectadas, para sacarlas de la extrema pobreza y falta de oportunidades, que es el caldo de cultivo perfecto para alimentar el lumpen social en el que se han convertido las maras.
Que las maras estén usando tácticas de guerrilla, no les da el respaldo moral que la insurgencia tuvo en los años ochenta, sino el repudio general, pues nadie que no esté inmerso y participando en ese mundo puede simpatizar con ellos.
Defenderlos como víctimas de la inequidad social aplica quizá para los que recién están ingresando, por amenazas o por desesperación, pero no para los líderes o miembros ya corrompidos por este ideario de querer pasar de víctimas a victimarios.
El FMLN no se está ayudando al simplemente negar el problema y en forma simplista adjudicárselo a fuerzas oscurantistas que buscan dañar al partido en el gobierno, deben asumir su participación en la culpa, pues aunque desde hace años se viene hablando de este problema, nadie ha hecho nada efectivo en pro de su erradicación. Se insiste en represión como única respuesta, pero las deficiencias estructurales de nuestra economía no se han tocado y no sólo se mantienen sino que se han incrementado.
Deben plantearse soluciones integrales, pero involucrando a todas las fuerzas del país, comunidades, organizaciones, iglesias, empresa privada (directamente a los empresarios no solo a ciertas gremiales que se opondrán automáticamente, aunque siempre hay que invitarlos) y plantear medidas integrales que conjuguen nuevas oportunidades a los jóvenes, mejor educación, seguridad pública y represión del crimen, no de la juventud, estas medidas deben aplicarse simultáneamente no en forma aislada y discontinua como hasta ahora, debe fortalecerse el trabajo organizativo en la comunidad, en esto el FMLN era excelente, pero lo ha ido perdiendo, como muestra podemos ver que aún quedan comunidades altamente organizadas, que no han permitido el ingreso de maras a sus territorios.
Si se logra organizar a la comunidad, la mara tiene pocas posibilidades de sobrevivir, pero si la comunidad no está unida, la mara logra dominar por miedo.
En nuestra cuadra pasaba eso, sufrimos varios asaltos en plena luz del día, pero poco a poco los vecinos fuimos armando una red de vigilancia y cuando se ve rondando vehículos sospechosos o gente igualmente sospechosa, se pregunta primero al vecino por teléfono si el vehículo o fulano es conocido y al confirmar que no es nadie que tenga relación con algún vecino se llama a la policía, quienes aunque tarden un poco, llegan y entonces el sospechoso se va o es abordado por los policías, puede ser molesto para personas que por alguna razón justa están ahí, pero se deja claro el mensaje, la comunidad está vigilando y desde entonces no hemos tenido ni un solo asalto en la zona, algunos no confían en la policía pero de entre todos hay elementos muy buenos y no se debe temer la denuncia. de otro modo estamos indefensos.
El problema es de todos y solo unidos lo podremos resolver.

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3 comments for “De paros, golpes, amenazas y esperanzas

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