Un poco sobre la situación Socioeconómica
Un poco sobre la situación socio-económica
En estos días que vivimos en El Salvador, la situación socioeconómica aunque en general no ha empeorado si la comparamos con las anteriores administraciones en especial la del Presidente Saca, si vivimos tiempos un poco díficiles en este terreno que es el que aqui nos interesa (dejo de lado el aspecto de seguridad y delincuencial, poque estoy en la convicción de que este es en gran medida una secuela del aspecto socio-economico y político). Pero la situación económica se ha tornado un tanto escurridiza y con ciertos tintes de malestar para la mayoria de salvadoreños.
Habría que buscar las causas de tanto desasiego en materia monetaria. Y yo en lo personal no creo que la culpa la tengan la actual administración Funes y su gabinete, ellos heredaron una situación díficil producto de las décadas pasadas desde que se inició el conflicto armado en 1980.
Todas las medidas que ha tomado el gobierno de Funes (lease: reforma fiscal, reforma económica y de la monetaria no digo nada, aunque es una de las que mas podría ayudar, pero en esa materia no tenemos ninguna capacidad de maniobra con la dolarización) ha sido para ir poniendo un poco de orden en el desequilibrio que heredaron de los 20 años de administraciones areneras en lo que se refiere a deuda social, es decir a combatir la pobreza y el empobrecimiento y a ajustar los desequilibrios entre el Estado y la Sociedad.
Lo que mas bien sucede es que los grandes grupos de poder empresarial y económico-financiero se niegan a que sean implementadas estas reformas. Ademas de que han descapitalizado el país vendiendo sus principales activos, ya sea con la privatización o por intereses económicos a las grandes transnacionales, esto ha derivado una gran fuga de divisas para el país, y si a eso agregamos todo lo que se robaron los funcionarios de Estado de las administraciones areneras tenemos así un cuadro caótico, eso si es una verdadera defraudación al Estado, la Economía y la Sociedad, con esos sintomas y ese diagnóstico como la población va a tener una situación de bienestar socio-económico y financiero.
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!!!Que no ha empeorado!!!! ¿hablamos del mismo pais? hoy de verdad que el pisto no alcanza y a esto sumesmole las nuevas tarifas de agua, el aumento a la electricidad y al gas ademas de la placas de los carros, como se dice “hoy si nos estan sangrando
¿Que Funes no tiene la culpa? es en parte cierto PERO NO ES JUSTIFICACION PARA NO HACER NADA Y MENOS PARA JUSTIFICAR UN FRACASO
ARENA robo, saqueo y destruyo es verdad, pero no elegimos a Funes para que se la pase llorando por eso
No vengan con la “letania” 20 años de gobiernos areneros…Eso YA lo sabemos. Lo que necesitamos ver es “CAMBIOS” reales NO pantomimas, que a la larga pueden salir “peores que los areneros…”
Aunque Fuenes “aparentemente” esta demostrando que NO es titere de “NADIE”… Y en eso si lo a demostrado, buen consejo le dio Lula, que cuente hasta 10, para aguantar a tanto RETROGADA DEL PARTIDO COMUNISTA, esperamos lo haga y NO se deje amedrentar!!!
El presidente de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva, terminó ayer la primer visita oficial que recibió el Gobierno de El Salvador. Un Gobierno al que Lula se cuidó, de entrada, de separar de la izquierda radical.
La intensa jornada de una visita oficial no quitó el humor al presidente brasileño, quien además de hacer bromas que rompían con las pocas reglas de protocolo que tuvo el evento, se tomó el espacio para aconsejar al presidente salvadoreño, Mauricio Funes.
“Sé la carga que tienes que soportar en tus espaldas para gobernar, sé de las presiones que sufres. Pero hay algo que te va hacer tener el éxito que nosotros tuvimos: jamás pierdas la paciencia, jamás tomes ninguna actitud precipitada; si puedes cuenta siempre hasta 10, sino cuenta de nuevo, y ahí tomas una decisión”, aconsejó Lula a su homólogo, quien le escuchó con atención cada recomendación.
Lula no desaprovechó la oportunidad para hablar de los problemas que genera en algunos sectores la llegada de la izquierda al poder, y de la desconfianza de la misma. “Aquel compañero que pensaba muy a la izquierda, que todo se resuelve con grito, discurso, con una manifestación, va a darse cuenta que hay un tiempo para que las cosas ocurran. En Brasil, pasamos por tiempos difíciles. Por un lado teníamos la desconfianza de los sectores conservadores, y por otro la desconfianza de sectores a la propia izquierda, de mi propio partido”, explicó Lula, quien era escuchado en primera fila por el vicepresidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, uno de los cuadros duros del FMLN.
“Le agradezco su consejo de que hay que contar hasta 10 o más. Lo he debido hacer muchas veces”, respondió Funes a la recomendación de quien admite sigue manteniendo como referente a seguir. “Brasil ha demostrado que se puede hacer un gobierno de izquierda y los empresarios perderle miedo, como también la izquierda tener un concepto diferente del empresario”, dijo.
Sin información
Pero los discursos fueron solo el preámbulo de una peculiar conferencia de prensa, en la que solo hubo espacio para una pregunta asignada a Brasil. El Salvador no tuvo derecho a preguntar nada.
“Fue una lástima, y lo digo con mucha honestidad, que no haya estado presente la prensa a lo largo de toda la conversación que tuvimos con los empresarios”, dijo Funes, que consciente o no de la nula información en el evento, generó comentarios de la prensa, que se retiró solo con los nombres de los convenios, a pesar de que él mismo prometió su entrega: “A los amigos de la prensa, se les va a distribuir información más detallada de los memorándum, ajustes y cartas de intenciones que se firmaron”, dijo al mediodía.
Antes de eso, Funes había entregado una condecoración a Lula, y este a su vez le correspondió con la orden nacional de Brasil “Cruzeiro do Sul”. También habían compartido momentos, durante la mañana, ante la cripta de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, para finalizar con un almuerzo, en el cual entre los invitados estaba el ex presidente de la República Antonio Saca y otros empresarios.
AND THE EMPLOYER FACTORY????
Don Ovidio contaba que, con mucho sacrificio, había logrado que dos de sus 13 hijos, María Dinora y Noé, se graduaran como bachilleres; desde entonces, han pasado luchando para conseguir un trabajo, sin que hasta la fecha lo hayan encontrado.
Desde donde me encontraba escuchándolo, reflexioné sobre el segundo problema más apremiante de El Salvador: el desempleo. Las súplicas de don Ovidio me hicieron pensar en todos aquellos parientes y amigos, conocidos y desconocidos que se encuentran en la misma situación… demasiados para ser nombrados.
El poseer un título académico y no tener empleo no es algo que sufren únicamente los jóvenes bachilleres, también lo viven profesionales muy bien preparados y personas con amplia experiencia y capacidad para desenvolverse con éxito en diversos puestos. Algunos, los más creativos, han sabido capear el temporal generando autoempleo o estableciendo pequeñas empresas, pero la gran mayoría se la pasa leyendo todos los días las secciones de empleo de los periódicos y enviando los currículum a mansalva con la leve esperanza de hallar un empleo. Como don Ovidio, claman desesperados por una oportunidad, pues tienen que alimentar a sus familias, pagar sus deudas y cubrir sus necesidades más urgentes.
Don Ovidio también me hizo recordar el discurso del presidente Mauricio Funes el día que tomó posesión, cuando mencionó la creación de la “fábrica de empleos”, cuando se comprometió a crear 100,000 puestos de trabajo en 18 meses… cuando hizo que muchos le creyeran y le dieran el beneficio de la duda. Fue esa una promesa que despertó mucho interés y curiosidad entre los desempleados, pero que también nos hizo pensar a algunos cómo podría hacer posible su promesa en medio de una crisis, de la desconfianza y sin haber dado a conocer la ruta que seguiría su gobierno.
Han pasado 240 días desde que el presidente Funes asumió el poder. Su plan “quinquenal” (para los cuatro años y tres meses que le restan a su período) aún se desconoce. La fábrica de empleos todavía es una promesa incumplida, las cifras aún están muy por debajo de la meta propuesta, quizá en parte por las continuas afirmaciones del FMLN sobre su visión socializante y su marcada preferencia por la línea política de Venezuela y Cuba. Todavía no se sabe a ciencia cierta cuál es el rumbo que tomará su gobierno; las reglas no están claras; la inseguridad sigue en aumento, y en lo único en que el presidente se aplica con dedicación es en la continua discusión mediática entre él y el FMLN, creando un clima de incertidumbre política y económica.
El problema del gobierno radica en su enfoque, pues no ha sido electo para crear empleos, sino para generar la confianza y las condiciones propicias para la inversión productiva y permanente, pero lo que sucede es lo contrario. Un gobierno empleador no es el mejor administrador.
Lo que el país necesita para que las oportunidades de empleo mejoren es mayor seguridad jurídica y física, confianza y dinamismo para que las empresas inviertan a mediano y largo plazo, y mayor inversión pública en salud, educación y capacitación técnica. Hay que promover la competencia entre los estudiantes premiando a los mejores. Se requiere crear líneas especiales de crédito, otorgar garantías para las pyme y darles los recursos que necesitan para crecer. Mientras tanto, los empresarios debemos procurar el crecimiento de nuestras empresas, siendo más innovadores y creativos, diversificando nuestra oferta, accediendo otros mercados, contribuyendo así al desarrollo económico. Solo así los sueños de miles de personas de obtener un trabajo estable y digno como los hijos de don Ovidio, podrán ser cumplidos.
Adicionalmente, tanto la derecha como la izquierda política deben dejar sus posiciones tradicionalmente radicales que las alejan y ponen cada vez más en contra. Mientras tanto, los ciudadanos nos encontramos bajo fuego cruzado, y viendo cómo se disipan nuestras posibilidades de progreso y desarrollo. La población clama por seguridad y por empleo, factores clave para el mejoramiento de la calidad de vida humana.