Todo lo que rodeaba a Lehman Brothers olía mal: hora de encender el ventilador

Todo lo que rodeaba a Lehman Brothers olía mal: hora de encender el ventilador
Cortesía de BetotroniK
elEconomista.es
 

Richard Fuld. El ex CEO de Lehman Brothers

Las memorias de Henry Paulson fueron el aperitivo, pero el plato fuerte es sin duda el informe oficial sobre la quiebra de Lehman Brothers, cuyos primeros detalles se han conocido hoy. Tiene 2.200 paginas y está dirigido por Anton Valukas, el investigador oficial designado por la Justicia de EEUU para esclarecer las causas del siniestro que tuvo lugar en septiembre de 2008. Pasada la tormenta y salvado el sistema financiero, ha llegado el momento de señalar a los responsables y de exigir responsabilidades.

De momento, tal y como recoge The Wall Street Journal, el informe acusa al ex consejero delegado de la entidad, Richard Fuld, a tres de sus directores financieros, a la auditora Ernst & Young, a JP Morgan y a Citigroup.
No se dice nada, aunque hay que esperar para conocer más detalles, de la responsabilidad de unos reguladores que se dejaban engañar ni de los políticos que dictan las normas. Pasa el tiempo y el pregunta sigue siendo la misma: acusar a los banqueros de la crisis sirve para descargarse, pero… ¿quiénes son los verdaderos culpables?

Negligencia y ocultación calculada

Valukas pone negro sobre blanco que los altos ejecutivos de Lehman Brothers manipularon la cuenta de resultados, ocultaron información al Consejo e inflaron el valor de los activos inmobiliarios.
El experto explica en su informe que el fatal desenlace de la historia de Lehman se debió a una serie de malas decisiones de las que existen pruebas creíbles, las cuales pueden dar lugar a investigaciones civiles y criminales.
Así, las acusaciones se refieren a decisiones temerarias y a la ocultación del resultado de las mismas, lo que evidencia que los altos ejecutivos del banco engañaban a todo el mundo deliberadamente.
Valukas califica al entonces máximo responsable de la entidad, Richard Fuld, de «extremadamente negligente» por ocultar dicha información. Y señala que hay pruebas creíbles suficientes que respaldan que Fuld incumplía las normas conscientemente.
Pero al margen de Fuld, Valukas cita a los directos financieros Christopher O’Meara, Erin Callan e Ian Lowitt, y afirma que también podrían ser acusados de negligencia e incumplimiento de sus obligaciones. No en vano, eligieron «ignorar o anular los controles de riesgo de la firma» incluso cuando los mercados ya mostraban evidentes síntomas de estrés.

Ernst & Young, Citi y JP Morgan

Valukas también responsabiliza del colapso de Lehman a la firma de auditoría Ernst & Young, que podría ser acusada de «mala práctica profesional».
«La manipulación del balance fue intencionada», expone el investigador oficial, que añade que tuvo un «impacto material en el ratio de apalancamiento neto» del banco.
En el informe se relata que en mayo de 2008 un vicepresidente senior de Lehamn alertó de posibles irregularidades contables, pero que Ernst & Young ignoró este aviso.
Asimismo, el informe señala a dos bancos acreedores de Lehman Brothers, JP Morgan y Citibank, por haber exigido garantías «en los últimos días de la existencia de Lehman» y modificar los acuerdos para las mismas. Estas exigencias por parte de los acreedores tuvieron un «impacto directo en la liquidez de Lehman», que a la postre es un elemento «central» para entender porqué quebró el banco, añade Valukas.

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