Propuestas para erradicar la violencia criminal.

SONY DSC El presidente Funes anunció la incorporación del ejército en las tareas de vigilancia y control en los centros penales, además como la pronta presentacion de un anteproyecto de ley que apunta a la criminalización de las maras, lo que me recuerda un poco las publicitadas acciones inmediatistas de los gobiernos anteriores cuando el entonces presidente: Francisco Flores lanzaba el plan "Mano Dura" como la panacea para combatir el flagelo delincuencial y su sucesor: Tony Saca iniciaba el plan "Super Mano Dura" cuyos resultados estamos disfrutando hoy.

No es que sea malo tomarse las prisiones, vigilar y requisar cualquier artefacto ilegal dentro de las cárceles o que se endurezcan las leyes para reprimir al delincuente, el problema es que estas medidas aisladas no resuelven la situación y no se ve integralidad en las acciones gubernamentales.

Pena de Muerte

horcaLa gente "clama" pena de muerte y algunos diputados "apoyan" esta iniciativa, pero lo hacen por puros motivos populistas, por pura tactica mediática, ya que si lo hacen, aparecen ante la opinión como interesados en el bienestar de la población y luchando por su defensa, pero ellos mas que nadie saben perfectamente que de aceptarse esta moción, se necesitan al menos cuatro años para que sea nuevamente instaurada, ya que imagino que se deben revisar los convenios internacionales que El Salvador ha firmado para iniciar un proceso con el fin de dar por terminada nuestra suscripción a ellos y luego pasar la reforma de ley para que sea aprobada por mayoría en la Asamblea y luego esperar a la siguiente legislatura para que esta sea ratificada, lo que supone un largo y tortuoso camino con el consiguiente debate que terminaría empantanando el proyecto de ley.

Los diputados lo saben muy bien pero por razones de imagen pública pregonan su apoyo a la pena de muerte como algunos de los ciudadanos que posiblemente no están concientes de lo complicado y lento que sería hacerlo.

Pero supongamos que la iniciativa lograra el consenso unánime de ambas asambleas y en 4 años tengamos nuevamente instaurada la pena de muerte para los delitos graves, viene el problema planteado por Ligia y Virginia: su aplicabilidad.

No tenemos un sistema judicial lo suficientemte consolidado como para garantizar que no se cometan un crimen pretendiendo castigar otro, es decir que se maten inocentes y queden libres culpables como sucede a menudo en nuestra actual esttructura judicial.

Y por último dejemos los dilemas morales, religiosos, culturales, etc.

La pena de muerte no se instaruará nuevamente en El Salvador por mas que la exija ARENA, TCS y el Diario de H…digo el pueblo salvadoreño..que tiene el cielo por sombrero…

Aumentar el rigor de las penas a menores de edad.
Ya se hizo y aún podría a llegarse a juzgar como adultos a los jóvenes que cometan asesinatos y actos de barbarie pero aunque con menor complicación jurídica, una iniciativa de este tipo debe pasar por un proceso de aprobación que resultará largo pero que perfectamente puede fructificar aunque no solucionará el problema.

Criminalizar las maras

dictadura_represiva Criminalizar a las maras significa que si yo soy marero, automáticamente soy delincuente y puedo ser denunciado a las autoridades y estas deben aprehenderme y llevarme a juicio, aplicarme la condena que corresponda al delito de ser miembro de una mara.

Esto podría ser aceptado por la mayoría que argumentan que las maras ya no son grupos de jovenenes conflictivos sino que han evolucionado a ser estructuras de crimen organizado, verdaderas organizaciones delincuenciales que deben ser exterminadas físicamente, lo que recuerda los viejos tiempos de las dictaduras militares que afirmaban que eliminando a unos cuantos miles de revoltosos se acabaría el problema de la insurgencia.

Haciendo a un lado este razonamiento y aceptando la premisa de que las maras son crimen organizado que debe ser perseguido y erradicado de la sociedad podríamos aceptar que se criminalize la pertenencia a una mara…

Pero…
¿Como se comprueba que yo soy miembro de las maras? . Por el tatuaje,
¿Pero y si los mareros dejan de tatuarse?. Por la denuncia
¿Pero y si el que me denuncia solo es enemigo mío y lo hace levantando falso testimonio? Pues se investiga…

Y comienza una serie de interrogantes y contrainterrogantes que pueden complicar la tipificación del delito y en muchos casos complicar las cosas en lugar de resolverlas.
Si esta iniciativa se maneja mal, se corre el riesgo de que tenga el rutilante éxito que tuvieron las manos duras y super duras, porque este tipo de represión casi nunca da buenos frutos, cuando se prevalece el caracter represivo sobre el preventivo, porque nos guste o no, las maras tienen una enorme base social que son sus familiares: madres, padres, cónyuges, hermanos, etc. Además al igual que la ley antiterrorista puede ser usada con motivos políticos clasificando como "pandillas" a los grupos y asociaciones que hacen lucha reinvindicativa.
Yo realmente desconozco que tipo de ley está pensando Funes y Cía. pero se me hace difícil creer que será una herramienta util en el combate a la delincuencia.

Si como dicen se trata de individualizar y no de colectivizar la acción punitiva, pudiera ser una herramienta valiosa para proteger a la población, pero se necesita que dicha ley sea clara y no de lugar a ambigüedades. Esperemos a ver cual es la propuesta.

Otras propuestas.

Represión Focalizada

pnc en mejicanos Se necesita cierto nivel de represión, pero enfocada en quitarle iniciativa a las maras en los lugares en donde se sabe que operan, en Mejicanos la constante presencia policial creo que está surtiendo efecto, imagino que el índice delincuencial ha bajado desde que Mejicanos está bajo la vigilancia policial constante. Las casas "destroyer" y todo refugio potencial a las clicas deben ser desocupadas, y someter las colonias y barrios a constante monitoreo.

Los "puntos de asalto" y los reductos de maras están bien identificados en la población y es con la población que se debe apoyar el aparato de seguridad ciudadana, debe promoverse la organización vecinal, tenerse a mano los teléfonos del recinto policial mas cercano, las alcaldías deben procurar el brindar apoyo a los pobladores con la vigilancia de los reductos de maras y ahí talvez utilizar al ejército, mas que en patrullajes policiales y protección a las escuelas, a las maras hay que aislarlas de la sociedad.

Organización de las comunidades.

La organización popular es una mala palabra para los extremistas de la derecha, inmediatamente la vinculan con las “células terroristas”, pero es la forma en que la comunidad puede hacer frente a las estructuras criminales que pretenden afincarse en su zona, si los mareros se sienten perseguidos y estrictamente monitoreados en donde actualmente se encuentran, es obvio que se desplazarán a zonas mas tranquilas en las que no los tengan tan vigilados y si las comunidades permanecen aisladas sin comunicación entre los vecinos, se apoderarán de sus zonas.

Si los vecinos mantienen comunicación constante y permanecen unidos, todos nos defenderemos y haremos frente a los embates de la delincuencia común y organizada, para eso comenzemos por establecer relaciones de confianza con nuestros vecinos, repartirse entre si los teléfonos y asegurarse de que todos tienen a mano los teléfonos de emergencia y comprometernos en cuidarnos los unos a los otros, estando pendientes de gente sospechosa, vehículos extraños y misteriosos para alertar a nuestros vecinos o a las autoridades de potenciales hechos delictivos.

vecinos No se trata de crear grupos de vigilancia armada, no somos policías ni tenemos entrenamiento militar y aunque supuestamente a algunos les sobran ganas, la realidad es que eso escapa al alcance de una organización comunal, pero en labores de monitoreo y vigilancia se pueden hacer valiosos aportes a la seguridad pública. En este contexto, son las alcaldías quienes deben promover la organización vecinal, proporcionando teléfonos de su policía municipal y organizando patrullajes sorpresivos y aleatorios en sus comunidades.

Es conocido que en muchos pueblos del interior, tienen una fuerte organización popular y en estos lugares no tienen problemas de maras o de delincuencia, contrario a lo que sucede en las ciudades en las cuales el individualismo que nos es inducido por transculturización televisiva aisla a las familias de sus comunidades y nos vuelve mas vulnerables al crimen organizado.

Cumplimiento de la ley

Desde hace mucho tiempo hemos venido insistiendo en que la impunidad es uno de los factores que mas contribuye al auge delincuencial, ya que el criminal se siente inmune ante la ley y numerosos hechos le dan sustento a esta percepción. Vemos el caso de un juez y cuatro detenidos por corrupción a los que se les aplican las penas mínimas, el grupo de mareros que fue liberado por la jueza por "falta de pruebas" que mencionó Jjmar hace tiempo,
medicos corruptos Vemos como la policía ha realizado muchas capturas importantes y notables de extorsionistas, acusados de asesinato, o corruptos como el juez citado o los farmaceúticos y médicos capturados por comercializar ilegalmente medicinas controladas, pero al llegar al poder judicial, resultan con penas risibles y hasta libres de todo cargo.
Hemos escuchado y visto abundantes denuncias de corrupción del gobierno anterior pero hasta la fecha ninguna captura, sabemos de empresarios corruptos que evaden impuesto y contrabandean, pero tampoco hemos visto captura alguna en los medios, esto alimenta la sensación de estar sobre la ley al delincuente y mientras no se cambie esta situación, los criminales se reirán de la ley y aunque impongan nuevamente la pena de muerte, saben que incluso si los capturan, a la larga saldrán libres.
La ley debe hacerse cumplir sin distinciones.

Prevención

Me alegra que el Ministro de Educación y Vicepresidente de la república haya inagurado la Red Nacional de Docentes dentro del plan "Un sueño Posible" para involucrar a los maestros directamente en la formación de alumnos integrales, pero me parece triste pensar que la red esta conformada por tan solo 350 docentes, para una población que en el 2007 era de 1 millon 700 mil estudiantes y cuando una de las propuestas del Sr. Sanchez Cerén según tengo entendido eran hacer jornada de tiempo completo para los estudiantes, complementando el programa formal de educación con actividades extracurriculares y materias formativas en valores, lo que debería haber convertido a esta red en un aspecto prioritario dentro de los planes del ministerio.
SONY DSC Posiblemente sea únicamente un proyecto piloto, pero va caminando muy lento y en área educativa es que el gobierno debería trabajar agresivamente, el reparto de los paquetes escolares mantuvo muy emproblemadas a las autoridades educativas supongo pero para el año próximo todos esos problemas ya deberían estar solventados y entonces deberían enfocarse en volver realidad la jornada completa para el 100 % del estudiantado.
Se debe eliminar el tiempo de ocio juvenil que ya de por si abundante y además adobado por los antivalores que nuestra Televisión transculturizada emite y transmite diariamente a nuestra juventud, hacen que sean víctimas fáciles de la tentación de los vicios como lo refleja el mas reciente estudio de la Comisión Nacional Antidrogas (CNA) sobre las drogas y los adolescentes, los cuales inician a los 13 años el consumo de alcohol.
Urge la jornada completa para los estudiantes.

Además es de suma importancia la creación de alternativas de ocupación a los adolescentes, como lo dijera en el blog, Patricia, una madre que comentando en el post que hice sobre las reflexiones de Ligia y Virginia propone:

Esta mañana recibi un correo cargado de odio y de exigencias que sonaron a que venga la mano dura y que funes no hace nada…firmada por madre.salvadorena.indignada@gmail.com…Yo soy madre de familia y a diario vivo con el corazon estrujado por que mi hijo se moviliza en transporte publico tambien y es joven…a diario nos encomendamos a Dios…pero toda esta realidad que indigna también lleva a ver la pasividad de los salvadoreñ@s que nos vemos enfrentados a ella…aca no me voy a poner con dimes que te dires al gobierno actual o los anteriores…la realidad que me estrella en la cara es que como madres y padres de familia tenemos tantos hijos e hijas de vecino que desde niños los vemos crecer en hogares desintegrados (sin papa o mama porque emigraron o los abandonaron) y no hacemos nada por ayudarles…yo voy a mi realidad inmediata y me digo que no puedo ser idoliente e inerte y siguendole la palabra virginia y ligia me propongo cosas que a largo plazo marcaran un cambio:
– Que nuestros niñ@s y vecin@s no pasen vagando en los pasajes, organizar eventos deportivos y culturales, hacer grupos de tareas a lo mejor hay mamas y papas sin empleo puedan ayudarles por las tardes sacando mesas en el pasaje para que aprovechen el tiempo (un maestr@ puede orientar mejor)
– Buscar que los jovenes se expresen que existan espacios de reflexion sobre temas abierto propio para jovenes (invitar a algun psicologo a que nos regale una tarde de sabado), analicen tambien su realidad (sin entrar a politiqueria barata) pero que expresen como se sienten cuales son sus aspiraciones. Si por ejemplo es irse al norte y no saben inglés a lo mejor un taller de alguien que sepa inglés y les de lo básico o buscarles beca para aprender en algun lugar. Que sientan que los adultos les escuchamos y orientamos.
– Que seamos solidarios si sabes que alguien no tiene trabajo hagamos una canasta básica y sin animos de humillar a nadie la compartamos con los que no tienen ahorita, lo mismo puede ser una medicina o acompañar a alguien al hospital (sea un adulto mayor)…tenemos tantos abuelitos y abuelitas que hasta para contar historias y entretener a tanto niño y niña asi como regalar consejos y no les damos la palabra…
Son ideas hunna pero que tratare de llevarlas a cabo porque estoy invirtiendo en mi futuro y el de mi hijo pues invierto en los niñ@s y jovenes…porque nadie les esta diciendo que no es con la violencia o que no sean utilizados para ella que tambien nosotros estamos con ellos y que las cosas pueden ser diferentes.

Valiosas opiniones a las que se pueden sumar las suyas.

¿Y Usted que opina?

Be Sociable, Share!

21 comments for “Propuestas para erradicar la violencia criminal.

  1. Ariel
    25/06/2010 at 10:21 am

    Sorry pero tus medidas me parecen TIBIAS Y MONOTONAS, es decir mas de lo mismo

    ¿En serio que no entiendo como hay gente que viendo de lo que son capaz las maras todavia insisten en tratarlos con «mano blanda»?

    vaya LA TOLERANCIA TIENE UN LIMITE y cre que la sociedad salvadoreña hace mucho lo rebaso

    ya yegamos a la situacion de MORIR O MATAR

    ¿Prevencion? ¿rehabilitacion? puede funcionar PERO A LARGO PLAZO ¿que hacemos con los asesinos que tenemos hoy en dia?

    POR DIOS EN SERIO QUE HOY ME QUEDE CON LA BOCA ABIERTA ¿TODAVIA INSISTIS EN QUE LA REPRESION NO SIRVE? ¿TODAVIA INISITIS QUE LA REPRESION NO ES LA SOLUCION?

    BUENO A VER QUE PENSAS CUANDO LOS PROXIMOS CALCINADOS NO SEAN 15 SINO 100, O A VOS TE ASALTEN O TE EXTORSIONEN O MATEN A UN FAMILIAR TUYO

    • judu
      25/06/2010 at 11:06 am

      y entonces por q p… agarras tu cuete y te vas a meter a las colonias domindas por las maras y hces tu propia ley…animo..es lo queres…

  2. jose
    25/06/2010 at 12:01 pm

    Cuando decís: «Es conocido que en muchos pueblos del interior, tienen una fuerte organización popular y en estos lugares no tienen problemas de maras o de delincuencia, contrario a lo que sucede en las ciudades en las cuales el individualismo que nos es inducido por transculturización televisiva aisla a las familias de sus comunidades y nos vuelve mas vulnerables al crimen organizado.»

    Decís una gran verdad, yo conozco lugares como Perkín, Cinquera, El Manzano que no tienen problemas de delincuencia pero ahí hay mucha gente organizada, que eran base social de la guerrílla y mantienen la organización popular, si la gente se organiza la delincuencia no puede penetrar.

  3. jose
    25/06/2010 at 12:03 pm

    Cuando decís: «Es conocido que en muchos pueblos del interior, tienen una fuerte organización popular y en estos lugares no tienen problemas de maras o de delincuencia, contrario a lo que sucede en las ciudades en las cuales el individualismo que nos es inducido por transculturización televisiva aisla a las familias de sus comunidades y nos vuelve mas vulnerables al crimen organizado.»

    Decís una gran verdad, yo conozco lugares como Perkín, Cinquera, El Manzano que no tienen problemas de delincuencia pero ahí hay mucha gente organizada, que eran base social de la guerrílla y mantienen la organización popular, si la gente se organiza, la delincuencia no puede penetrar.

  4. 25/06/2010 at 1:30 pm

    ? E AKI ALGO DE VALOR KE APORTAS Y KE KREO ES LO UNIKO RESCATABLE DE LO KE DECIS…<>

    ?Y AKI SI TENES RAZON…CUALKIERA TE PUEDE PONER EL DEDO A VOS DE KE SOS MARERO Y TE HALAN!!..KE PELADO…OSEA KE SI A MI UN TIPO DE MI COLONIA ME CAER EN LOS GUEVOS, VEO A UN CHOTA Y LE DIGO…MIRE MAISTRO ESE LOKO ES MARERO Y ZAZ!!…SE LO LLEVAN SOLO PORKE YO DE «MALA FE» LE PUSE EL DEDO DE ES MARERO Y NO LO ES…SOLO PORKE ME CAE MAL!!

    ?Y TE ASEGURO KE ASI SERA…MUCHA GENTE PENDEJA JODERA A OTROS SOLO POR CAEL MAL…

    ?A LOS MAREROS KE LOS MATEN…PERO SIEMPRE HAY EN TU COLONIA UNA VIEJA CHISMOSA O UN TIPO AGRIO KE JODE POR JODER!!…

    ?PARA MI ESA LEY TENDRIAN KE PENSARLA BIEN…PORKE DARIA ESTO UN MONTON DE «FALSOS POSITIVOS»..Y ENTONCES ESO CREARIA CONFLICTO!!

    ?SI VAMOS A PROMULGAR LEYES ANTIMARAS…TIENEN KE SER MUY ESPECIFICAS….PUESTO KE LAS PANDILLAS REKIEREN ESPECIFICIDAD!!

  5. 25/06/2010 at 1:30 pm

    Haciendo a un lado este razonamiento y aceptando la premisa de que las maras son crimen organizado que debe ser perseguido y erradicado de la sociedad podríamos aceptar que se criminalize la pertenencia a una mara…

    Pero…
    ¿Como se comprueba que yo soy miembro de las maras? . Por el tatuaje,
    ¿Pero y si los mareros dejan de tatuarse?. Por la denuncia
    ¿Pero y si el que me denuncia solo es enemigo mío y lo hace levantando falso testimonio? Pues se investiga…

  6. Isaac Cardona
    26/06/2010 at 5:21 am

    Antes que nada, un cordial saludo a todos.

    Ahora bien, con respecto a lo expuesto aqui, pues esta demas decir que hunna, esta hablando de prevencion. Y les recuerdo que la prevencion, es antes del delito, en otras palabras gente, aqui no estamos hablando de mareros, estamos hablando antes de que los reclute la mara, estamos hablando de parar esos semilleros de maldad, esas escuelas de delincuencia y mas importante aun, de mostrarle a los chicos que aun son espectadores de esta horrible pelicula, que sepan que hay otro camino, que hay esperanza, que si se puede, que comunicando, que dialogando, que usando la cabeza que dios les dio se puede llegar lejos.

    Cuantos poetas, pintores, cantantes, jugadores de futbol, ingenieros, medicos, etc etc se habran perdido y se seguiran perdiendo, si a las nuevas generaciones igual, las intentamos reprimir, les cortamos las alas, no les demostramos que la violencia engendra violencia, nosotros estamos acostumbrados a tapar los baches en la calle, a remendar las cosas, siempre dejamos todo para despues y aqui ahora los resultados mas delincuencia, perdida de valores en su maxima expresion, mientras sigamos ignorando las causas y raices y mientras no ataquemos los problemas de raiz, siempre tendremos que estar inventando una ley mas dura, una pena de muerte mas fuerte, hablaremos de golpear, de matar, se generalizar las cosas, no nos equivoquemos los locos son ellos, ellos son los que viven en la anarquia, ellos son los que viven sin ley, ellos son los que viven sin proposito en la vida, ellos son los que estan haciendo las cosas mal, a nosotros nos queda pensar con la cabeza en frio y hacer lo correcto. ¿ Y que es lo correcto? Proponer y exigir, pasemos de ser criticos a ser autores, pasemos de buscar excusas para ignorar el tema, es un problema social y la sociedad somos todos, organicémonos en la comunidad y charlemos, dialoguemos, no nos aislemos, recordemos que en la union esta la fuerza y con las conclusiones llegadas de todo este proceso de comunidad, hablemos con las autoridades locales= propongamos y actuando asi, podremos exigir con mas fuerza, exigir que las leyes coherentes y logicas y viables se lleven acabo, exigir una mejor recaudacion y evasion fiscal para llevar recursos al estado, exigir menos corrupcion y justicia del estado.

    En resumen, estamos hasta la saciedad de decir que es un problema de nacion, y ¿ quien es la nacion? nosotros pues, nacion no es solo la policia, los soldados, el presidente, el estado y sus autoridades, nacion somos todos, asi que todos propongamos y exigir, que se haga lo correcto.

    Posdata: Si te gusto, lo que leiste, si crees que puede ayudar y servir como elemento de cambio, en el pensar de alguien compártelo, propone esto a los demas.

  7. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 1:19 pm

    Hasta cuando, van a seguir echandole la culpa a los ARENAZIS, sean responsables y ASUMAM SUS RESPONSABILIDADES!!!

    http://www.facebook.com/ernesto.lopez3?ref=ts#!/video/video.php?v=408904874630

  8. mipais
    28/06/2010 at 1:24 pm

    Hermanos salvadoreños, que dificil es tener que soportar la tension que nos genera tanta delincuencia e inpunidad en nuestro país, me he pasado noches enteras sin dormir pensando en los hechos criminales que cometen las maras o quien sea, las extorsiones, etc. no puede uno conciliar el sueño de pensar lo que las victimas e estas basuras humanas sufren en sus garras.
    a mi ha venido una idea, posiblemente no sea el unico, y es que se deberia hacer una campaña ya sea de parte del gobierno o de la poblacion, dando correos electronicos donde se pueda enviar informacion sobre los integrantes de pandillas, extorsionistas, etc. se podria pedir uan lista basica de informacion.
    -fotografias recientes (es facil de hacer, se le s puede tomar con cuidado)
    -nombre propio si se sabe, apodos, etc
    -nombres o apodos con quienes se junta
    -lugares que frecuenta o se le ve
    -actos que comete (si es pandillero, si extorsiona, si es ladron, etc)

    la informacion podria ser rocesada por alguna unidad especial de la PNC y asi ir formando una base de datos mas real de estos delincuentes.

    alguien podra decir que pasaria igual que en la guerra que se podria prestar avenganzas personales, pero la diferencia esta en que esta vez la PNC podria montar seguimientos a aquellos que sean denunciados varias veces y que se pueda tener seguridad que si son delincuentes.
    una vez depurado de alguna forma y confirmado que en realidad son delincuentes hacer publicar sus fotos en los medios.

    esta es mi idea basica, quizas y es probable los entendidos en la materia puedan mejorarla, pero creo que si se pusiera en ejecucion podria ser un elemnto de disuacion para los criminales y una forma en que la poblacion en general pueda denunciar sin que se exponga, por aquellode las infiltraciones.
    buen dia, apoyen esta idea, salgamos de esto.

  9. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 6:47 pm

    Buena propuesta mipais, el problema que la ALTA CORRUPCION llega a las esferas de la PNC,alli hay policias mareros y policias parientes de mareros eso es una realidad que NO podemos OCULTAR, es como que digas «QUIEN LE PONDRA LA CASCABEL AL GATO».
    Saludos.

  10. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 6:52 pm

    Una muestra mipais…
    Dos miembros de la Policía Nacional Civil (PNC) y un custodio de centros penales Fueron capturados Durante el operativo policial denominado «Septiembre II», efectuado en San Miguel y Usulután.

    Se reporta, además, la detención de otras 60 personas y 14 «intimaciones» en diferentes centros penales, por Diferentes Delitos.

    Uno de los agentes capturados es Will Hugo Martínez Rivera, de 40 años, sargento destacado para el Sistema 911 de San Miguel.

    Según la Fiscalía, colaboraba con pandilleros de la clica «Fulton Locos Salvatrucha», en la que Operan en la colonia Milagro de la Paz, una con mayores índices de violencia de la ciudad.

    El Policia cobraba dinero A LOS pandilleros por permitirles delinquir.

    «Solicitaba 40 dólares semanales a la pandilla un efecto de permitirle que delinquiera en el sector de su responsabilidad», dijo Daniel Domínguez, jefe fiscal de San Miguel.

    La clica «Fulton Locos Salvatrucha» opera En dicha colonia desde 1990. Acusa a la Fiscalía, los de, al menos, 11 homicidios, dos extorsiones y cuatro hurtos.

    «Fueron los hurtos Efectuados con la complicidad de mujeres que seducían una vigilantes privados para poderles sustraer el arma y, posteriormente, Cometer los homicidios», agregó Domínguez.

    Junto al agente Fue capturado José Efraín Segovia, considerado cabecilla de la estructura criminal.

    Sobre el mismo caso Fue intimado Tomás Antonio Menjívar Elías, quien desde el penal de San Vicente pandilla giraba Órdenes a la.

    Corrupto Custodio

    El custodio José Pérez García, de 25 años, del centro penal de San Vicente, Fue capturado por Permitir el ingreso de objetos prohibidos detinados al marero Elías Menjívar.

    «Se saltaba los procedimientos. Se ponia de Acuerdo con la persona Encargada de llevar los objetos, lo sacaba de la fila un efecto de Impedir que fueran registrados minuciosamente «, explicó Domínguez.

    Según las investigaciones, entre enero y marzo de 2009, El Custodio permitio el ingreso al recinto penitenciario de drogas, armas, teléfonos celulares y «chips» para los Mismos. Se comprobó que cobraba 100 dólares por cada chip.

    ——————————————————————————–

    Agente en Usulután alertaba sobre los aviones policiales
    Marisela Ávila
    Diario El Mundo

    En la delegación de la PNC de Usulután y bajo orden administrativa Fue capturado William Arnoldo Hernández Benavides, elemento de las Patrullas de Intervención Policial Comunitarias (Pipcom).

    «Se Tenía conocimiento que se reunía con ellos (pandilleros) en los» mirin «que hacian las pandillas y colaboraba dando Algunos nivel de información. Ha sido modificado por Algunos testigos que se tienen «, explicó el comisionado Oswaldo Rivera Lico Jefe de la delegación usuluteca.

    Hernández tiene más de 10 años de Pertenecer a la corporación policial.

    «Es uno de los elementos que tenemos que depurar o sacarlo de la Institución, y siempre Cuando tengamos que hacerlo con El debido Proceso y creo que vamos por buen camino», añadió el jefe policial.

    En Santa Elena, Usulután, capturados Fueron 26 personas, En su mayoría miembros de los «Centrales Locos Salvatrucha», Señalados de 10 homicidios consumados tentados Y, así como agrupaciones ilícitas.

    En el sector norte del mismo departamento Fueron arrestados otros por extorsión y agrupaciones ilícitas. A las capturas se suma el agente Pipcom.
    Presentan cargos
    Se espera que para este día la Fiscalía General de la República presente la Solicitud de Imposición de medidas cautelares, para ambos elementos policiales.

    «Serán Ambos procesados por agrupaciones ilícitas, pero Dentro del Proceso que la Fiscalía presentará ante los Tribunales Especializados, Puede ser que se le atribuyan otros Delitos», dijo Oswaldo Rivera Lico,

  11. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 6:57 pm

    Este es otro caso que involucra a agentes de la PNC (NO A LA INSTITUCION, ENTIENDASE!!!)El de Cristian Poveda, Productor de LA vIda Loca…(Estos son los casos de los que NOS damos cuenta, te imaginas de los casos que NO mipais????)
    El autor intelectual (jefe pandillero) y el ejecutor, fueron detenidos. El policía capturado supuestamente instigó al crimen de Christian Poveda, autor del documental “La vida loca” (Foto de policía capturado)

    SAN SALVADOR- Cuatro pandilleros de la llamada «Mara 18» y un policía fueron detenidos por la Policía Nacional Civil (PNC) por presuntamente haber participado en el asesinato del periodista franco-español, Christian Poveda, ocurrido el pasado 2 de septiembre en una zona al norte de la capital salvadoreña, confirmaron este miércoles autoridades de seguridad pública.

    En conferencia de prensa en el cuartel general de la Policía Nacional Civil (PNC), el Fiscal General (en funciones), Astor Escalante, así como los subdirectores de la PNC, Mauricio Ramírez y Augusto Cotto, detallaron algunos pormenores del operativo que aún no concluye, y que se desarrolla a raíz del asesinato de Poveda, un reconocido periodista internacional.

    Dos de los involucrados en el crimen fueron detenidos este miércoles, mientras a los otros tres, que están presos, se les “intimó” este día para informarles de la acusación formal que les imputa la fiscalía y la policía, luego de armar “el rompecabezas” de la investigación, misma que no se ha detenido.

    De acuerdo a los funcionarios, este miércoles se capturó al agente Juan Napoleón Espinoza Pérez, destacado en la Unidad de Soyapango, a quien se le acusa de colaborar con las pandillas, especialmente con la «Mara 18». A este se le achaca haber instigado al asesinato de Poveda debido a que «comentó» a los pandilleros que el periodista y documentalista extranjero entregaba material a la policía y que producto de ello varios habían sido capturados.

    Los comisionados Ramírez y Cotto enfatizaron que la única relación que Poveda tuvo con la policía era para establecer mecanismos en busca de prevenir la violencia entre las pandillas. «Jamás entregó documentación nada ninguna clase a la policía», enfatizó Cotto.

    Poveda además de trabajar para documentar la vida de las pandillas, colaboraba para que algunos de ellos no tuvieran una vida “tan miserable”, narró Astor Escalante, sin embargo, fueron estos los que lo mataron. El trabajo de Poveda se centró en los pandilleros del barrio “La Campanera”, que pertenecen a la “mara 18”.

    La policía también arestó este miércoles a Roberto Luis Romero Vásquez, otro miembro de la Mara 18, quien presuntamente ejecutó con arma de fuego a Poveda el 2 de septiembre en el cantón El Rosario, ubicado en el municipio de Tonacatepeque, al norte de San Salvador.

    A los pandilleros Calixto Rigoberto Escobar, conocido como «El Toro», y a José Alejando Melara, «El Puma», quienes ya estaban bajo arresto policial, se les notificó hoy la acusación por planificación y complicidad en la muerte del periodista.

    A Nelson Lazo Rivera «La Molleja», quien está condenado en el penal de Cojutepeque, se le notificó la acusación por ser el supuesto autor intelectual del crimen, ya que él habría dado la orden expresa de matar a Poveda.

    Astor Escalante, el fiscal general, afirmó que no se pueden dar detalles de cómo se han obtenido los pormenores ni si habrá más detenciones. «Esta es una investigación en curso», agregó.

    Poveda, nacido en Argelia y con ciudadanía franco-española, dedicó la última etapa de su vida a hacer documentales e investigaciones sobre el submundo de las pandillas «maras» en El Salvador, que nacieron en los barrios pobres de la ciudad de Los Angeles, Estados Unidos, en la década de 1980.

    El periodista, un importante fotógrafo profesional, filmó durante 18 meses material en video para un documental de más de una hora de duración denominado «La vida loca», que trata sobre la «dura y miserable vida de los pandilleros» en El Salvador, tal como el mismo lo calificó.

    Los restos de Poveda, de 54 años de edad, serán repatriados a España en esta semana por sus padres y hermanos. Murió en el desempeño de sus actividades periodísticas. Fue corresponsal de guerra en El Salvador, Nicaragua y Guatemala, así como en conflictos del Medio Oriente.

  12. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 7:04 pm

    Mejicanos, zona de miedo
    En Mejicanos se esparció este miércoles el rumor de que las pandillas asesinarían a quien circulara en las calles después de las 6 de la tarde. Nadie sabe decir quién dijo eso, pero lo cierto es que los habitantes de este municipio obedecieron al miedo.
    Era el miedo en Mejicanos este miércoles por la tarde. Una señora se abanicaba con un pedazo de cartón y le comentaba a otra que dicen que dicen «que no quieren ver a nadie después de las 6 en la calle». Más adelante otra le decía al vigilante de una farmacia lo mismo y luego miró alrededor, con el gesto horrible de quien se siente perseguido, de quien se siente escuchado. Era el miedo.

    Este día se difundió el rumor de que las dos pandillas que reclaman el control de este municipio habían decretado un toque de queda y que asesinarían a todo aquel que circulara por las calles después de las 6 de la tarde. Ya no era importante la verdad del hecho, sino la posibilidad de que lo fuera. Y en Mejicanos, decía una anciana, sí, sí es posible. Y la amenaza intangible, pronunciada por nadie, y por todos, cobró vida, como si el fantasma de la coaster 47, donde 16 personas fueron calcinadas, circulara por este sitio, asustando a todos.

    En la escuela Japón, faltando 15 minutos para las 5 de la tarde, apenas quedaban algunas chicas del turno vespertino, ojeando por las ranuras del portón. La escuela, explicó un trabajador, dejó salir temprano a los chicos y suspendió el turno nocturno. Esa escuela y todas las del municipio. Al escuchar el rumor, los centros escolares cerraron. Una mujer llevaba a su hijo adolescente del brazo; él llevaba uniforme de escuela y ella la actitud de una gallina que presiente a la banda de zorros que le robarán a su polluelo.

    Un pick up llevaba sobre el techo de la cabina dos ataúdes diminutos, burdamente labrados, con el tamaño justo para un muñeco de los que cierran los ojos al ponerlos acostados. Estaba estacionado frente a la funeraria López, donde acababa de descargar tres cadáveres calcinados, de los pasajeros que murieron el domingo. Desde la calle era posible respirar el hedor de la muerte, que comenzaba a esparcirse más y más lejos. Un helicóptero de la policía, con elementos armados, patrullaba los cielos, haciendo círculos y variando la altura. Miedo.

    A las 5 de la tarde este lugar es normalmente un hervidero de ventas informales y de pequeños establecimientos, de colegiales que esperan el bus, de movimiento. Este día no había nada de eso. El portón cerrado de la clínica Alpes de Dios anuncia que ese local trabaja hasta las 6 de la tarde. El mismo rótulo muerto se podía leer en todos los locales de esa cuadra. Tres tipos se burlaban del mundo desde un carretón de panes con mortadela y hacían la mejor publicidad que se les ocurrió, a gritos risueños: «Panes El Chele, los más jugosos y los más valientes, que se van a quedar hasta después de las 6». El banco Scotiabank también había dejado salir temprano a sus empleados, lo mismo que Docusal. Una mujer le suplicaba a alguien que abandonara de inmediato su trabajo, así le descuenten del salario. Ese alguien era su hijo, que sale hasta las 7 de la noche y que deberá viajar en autobús hasta el centro de Mejicanos. A la mujer esto le producía mucha angustia y miraba el teléfono esperando que su chico le contara qué decidieron los jefes.

    Muy cerca de ahí, tres agentes policiales con armas largas y chalecos antibalas miraban tensos a los autobuses que se detenían en una parada. De pronto, uno hizo una señal y los otros corrieron a rodear un bus. Una pareja de novios adolescentes se asustó mucho, a ella se le dibujó el llanto en la cara y él la tapó con el brazo, esperando un golpe. A medida que la tarde se hacía noche, más y más patrullas, más y más agentes se tomaban las calles. Era el miedo en Mejicanos este miércoles por la tarde.

  13. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 7:09 pm

    Lo mas teemendo es esto!!!Lean (GRACAIS AL FARO NET).
    El sistema en prueba de fuego ante la 47 y pandillas
    Una de las armas utilizadas en el ataque contra el microbús de la 47 pertenece a la Policía y una de las decomisadas a uno de los acusados pertenece a una agencia de seguridad. El domingo 20, el Barrio 18 consumó una masacre en una escalada de su guerra con la MS. Ahora la Policía y la Fiscalía tendrán que superarse a sí mismas para pasar esta prueba.
    Cuando Beatriz sintió las primeras llamaradas comiéndole el cuerpo, comiéndole las hijas, comenzó a golpear el cristal con el codo. Lo golpeó una y otra vez, con insistencia de madre, con la insistencia de quien ve a sus hijas quemarse frente a sus ojos. Lo golpeó hasta romperse el codo, y luego… lo siguió golpeando. Cuando el vidrio comenzó a rajarse ya el brazo se le había hecho pedazos. Cuando por fin la mujer rompió por completo el cristal, a fuerza de sacudirlo una y otra vez con un saco de huesos rotos, ya su cuerpo se confundía con las llamas.

    Antes de quemarse hasta perder el conocimiento, Beatriz logró lanzar fuera de la buseta -a través del hoyo que hizo a costa de su brazo-, a Gilda, su hija de ocho años. La tiró hacia la calle solo para ver los pandilleros que rodeaban la buseta abrian fuego. Beatriz no tenía muchas opciones, y tuvo que ofrecer a la jauría su otra hija, de 11 años. No sabemos si los ojos de Beatriz se habían quemado, o si las llamas ya le habían raptado la razón; no sabemos si Beatriz pudo ver cuando un puñado de esquirlas le zurcaron la cara a Gabriela. La mujer quedó inconsciente entre las llamas y el humo espeso. Nunca llegó a saber si su sacrificio tuvo frutos, si sus hijas sobrevivieron, si el resultado de tanto, tanto dolor, retoñará en la vida o en la muerte.

    Dentro de la coaster hay, al menos, una temperatura de 600 grados celsius y la lata es traspasada por un enjambre ruidoso de balas que zumban entre gente que se calcina. En la mano de aquel pandillero que jala el gatillo varias veces hay un arma negra, que pesa más de dos libras y que escupe tiros del grueso de una batería pequeña. En un costado de esta 9 milímetros están grabadas dos letras: CZ. Es propiedad de la Policía Nacional Civil y ahora su cañón alumbra fogonazos contra una coaster llena de pasajeros que se parece al infierno.

    La furiosa CZ le grita esta noche a un microbús de la ruta 47, es un arma inscrita legalmente, para «servir y proteger», como dice el lema policial: le fue robada hace un año a un agente de la PNC y vino a parar hasta esta clica de la pandilla 18, que dispara mientras dos niñas son lanzadas por su madre desde una ventana.

    Beatriz y sus dos hijas habían pasado la tarde de domingo paseando por el centro histórico. El recreo del fin de semana. Ahí se encontraron con el padre de las niñas y tuvieron una efímera reunión familar. Cuando la tarde comenzó a perder sus colores, las tres chicas emprendieron el regreso a casa. Tomaron el autobús en los alrededores del Parque Infantil. Rutina. Final de domingo en familia.

    Dos hombres abordaron la coaster en la parada “Los Multi”, sobre la calle Roma, que conduce a la avenida Castro Morán, de Mejicanos. Uno de ellos le susurró al conductor algo inaudible para la mayoría de pasajeros, que de todas formas se habrán hecho una idea, pues el tipo joven apuntaba al motorista con el cañón de una pistola. El segundo secuestrador se quedó detrás del primero, sometiendo al cobrador de la unidad, con la palabra muda, pero convincente de otro cañón. Nadie protestó, nadie intentó huir. En un país como El Salvador, ni Superman jugaría al héroe si mira a dos sicarios de la pandilla blandir armas. Por eso, en el trayecto entre la parada de “Los Multi” y la colonia Jardín, los pasajeros actuaron bien su papel de rehenes con la esperanza de que los dejaran libres. Hasta este día, hasta este domingo, en los atentados a las unidades del transporte público, los pandilleros mataban a los conductores y a los cobradores. Pero este domingo las cosas van a cambiar.

    A las 7:35 de la noche la coaster se había desviado apenas 10 metros de su ruta, para entrar en una calle menos ancha, en pleno centro de Mejicanos. Frente a un chalet de la colonia Jardín, los secuestradores se bajaron de la unidad. Ahí se reunieron con otro grupo de sujetos que los esperaban. Dentro del grupo, dos llevaban pichingas plásticas llenas de gasolina. El resto estaba armado. Los de las pichingas abrieron la puerta del microbús, entraron, rociaron con gasolina el piso metálico y se bajaron. “¡Que nadie se mueva!”, gritó uno de ellos, antes de salir, cerrando la puerta detrás de sí. Ya afuera, esos dos sujetos terminaron de vaciar el contenido de las pichingas en la carrocería del microbús: en ambos costados, en la puerta y en el frente. Esta operación tardó tres minutos, aproximadamente. Uno de ellos, luego, tiró un fósforo hacia la puerta. No encendió. Luego tiró otro. Un sujeto se paró frente al microbús, sacó un arma y le estrelló tres plomos en la frente al conductor. Dentro del horror que está a punto de prender; sin quererlo, ese gatillero le hizo un favor. Adentro, todo comenzó a arder. Todo.

    A las 7:40 de la noche, uno de los pasajeros alcanzó a llamar a su esposa, despidiéndose, mientras se quemaba vivo. Un padre, en vano, intentó proteger con el cuerpo a su hija de año y medio. Un tropel de cuerpos cada vez más muertos buscó auxilio en la parte trasera del microbús, huyendo de las balas que caían al frente, y de las lenguas de fuego que devoraban la puerta y el costado izquierdo. Una madre intentó romper con su codo el vidrio que la separaba a ella, y a sus dos hijas, de la libertad. Pero conseguir salir de esta lata candente no significaba una escapatoria de nada. Afuera, los sicarios del Barrio18 les tenían reservada una sorpresa más: el que salía del microbús se llevaba como premio balas de 9 milímetros y de 0.40 pulgadas de diámetro. La orden había sido clara: “que nadie se mueva”.

    Son las 5 de la mañana del lunes 21 de junio. La coaster de la ruta 47 es ahora un amasijo de metales rotorcidos, de hule desparramado. Por las ventanas se pueden ver siluetas que alguna vez fueron personas y que ahora son carne carbonizada, atrapadas para siempre en un gesto de infinito dolor. Se encontró 19 casquillos de bala al costado derecho del vehículo, sobre el pavimento donde aterrizaron Gilda y Gabriela. Al frente estaban las tres vainillas que le ahorraron un dolor indescriptible al conductor. Entre los casquillos hay varios que corresponden a una 9 milímetros CZ, que alguna vez el gobierno de El Salvador compró para proteger a los ciudadanos.

    Un día después del crimen, la PNC tenía nueve armas decomisadas, supuestamente vinculadas a los atentados. Una de ellas es esa CZ que daban por perdida. En la escena del crimen pululan varias personas, que de vez en cuando se agachan a ver y a tomar cosas del suelo. Son los técnicos que tendrán la responsbilidad de salvaguardar toda posible evidencia que ayude a incriminar a los responsables y a resolver el crimen. Pero algún periodista también traspasó el cordón de seguridad y varios agentes de seguridad pública. Al día siguiente, forenses de medicina legal aún encontraron restos humanos dentro de la buseta.

  14. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 7:11 pm

    Un policía sigue con la vista a un joven que camina en la acera de “los Multis” del Centro Urbano Mejicanos, sobre la avenida Castro Morán. El policía con pasamontañas, traje camuflado urbano, chaleco blindado, casco balístico y fusil militar terciado; el joven, ropa holgada y caminar rápido. De frente, en la esquina de la 11a. Calle, otro agente le ordenaría ponerse contra la malla ciclón de los condominios, colocar las manos cruzadas sobre su nunca y abrir las piernas. Son las 5 de la tarde del lunes 21 de junio y toda la zona está resguardada por medio centenar de policías.

    A 25 metros de donde requisan al joven, en la esquina de la calle Roma, en la colonia Jardín, el alto mando de la Policía Nacional Civil afina los últimos detalles de la conferencia de prensa en la que presentarán a ocho supuestos implicados en la masacre. Y lo harán en el lugar de los hechos. «Estamos seguros de que son ellos”, diría el subdirector de Investigaciones, Howard Cotto, y adelantaría que habría más capturas y allanamientos en los lugares donde presumiblemente estaban escondidas las armas utilizadas en la masacre.

    “Las casas están siendo vigiladas”, confirmó un oficial policial, poco antes de las 6 de la tarde, cuando la jefatura de la PNC ya se había retirado. “Solo es de esperar que se eche a andar el operativo”, dijo. La espera duró cuatro horas y media. 30 minutos después que la policía obtuvo la orden de allanamiento, agentes élites de la policía ingresaron a la casa 18 del pasaje “D”, de la colonia Jardín. Ahí, entre los colchones de la cama de Nicolás Stanley Rosales Quintanilla, de 44 años, encontraron una mochila y una mariconera negras en la que estaba un fusil M-16 desarmado, una pistola Glock 9 mm., serie 66D854, y la CZ 75BD, la pistola que el agente reportó como robada el 26 de agosto de 2009. Ahí, también encontraron 11 cargadores para diferentes armas y 172 cartuchos de diferentes calibres.

    En la casa de Rafael Antonio García Barbero, alias “el Visco”, y de Georgina Emperatirz Barbero, durante las primeras capturas, obtuvieron tres armas más: una pistola Smith & Wesson, 9 mm., un revólver 0.38 especial y una escopeta 12, dice Marco Tulio Lima, jefe de la División de Investigación de Homicidios (Diho). El 0.38 era un revólver Ranger, de fabricación argentina, que le robaron a Manuel Alfredo Argueta, un agente de seguridad privada, después de asesinarlo el 19 de junio pasado.

    Howard Cotto, el subdirector de Investigaciones de la PNC, daría la noticia en horas de la tarde: las tres pistolas habían sido utilizadas en el hecho, según los datos arrojados por el análisis balístico de la policía. Lo que guardaría para sí era el origen de la pistola CZ, del agente del PPI, y el del Ranger 38, del agente de seguridad privada, dos armas que saltaron del mercado legal al mercado negro.

    ¿Y la legalidad o ilegalidad del resto de armas? Según Marco Tulio Lima, jefe de la Diho, es un proceso que toma más tiempo determinar toda vez que su división, la élite policial en el área de homicidios, no tiene acceso directo al registro de armas que maneja el Ministerio de Defensa. En su lugar, desde finales de 2006, el laboratorio de la PNC echa mano del Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS, por sus siglas en inglés), en el que se almacena las características identificativas de proyectiles disparados y de vainillas percutidas de todas las armas policiales y de aquellas que hayan sido utilizadas en hechos de violencia. “Es una gran herramienta pero nos resulta todavía bastante limitado… pero es lo que tenemos”, dice Lima.

    Ese mismo año en que la PNC empezó a utilizar el IBIS, el Ministerio de Defensa anunció que haría una inversión arriba de los 6.8 millones de dólares para digitalizar el registro de armas. La medida permitiría descentralizar la base de datos y ponerla a disposición de la policía, un requisito obligatorio según la reforma hecha en 2002 a la Ley de Armas.

    Pero a la fecha, ninguno de los 20 equipos élite de investigación que conforma la Diho tienen acceso directo al registro de armas. Así, solo con el IBIS, si los casquillos utilizados en un hecho delictivo fueron con un arma limpia, una que no ha sido utilizada en otro crimen, solo son casquillos más que pasan a engrosar la base de datos policiales. Hasta que aparezca el arma que fue disparada, la policía, por sí misma, no tiene forma alguna de saber si es un arma legal o no, si pertenece a un ciudadano o si se le extravió o se la robaron.

    “Se tiene la cooperación de Defensa en estos casos”, dice Marcos Tulio Lima, jefe de la Diho. Pero en el resto de casos de homicidios, la cooperación puede ser mayor o menor, respondiendo más a una cadena de mando burocrática que a la rapidez y prontitud que merezca un homicidio. En este caso, la barbarie de tirotear y quemar un microbús con todos sus ocupantes quizás sí agilice la comparación entre la veintena de casquillos encontrados en la calle Roma y el registro de armas de Defensa.

    Las pruebas recolectadas en la escena del atentado ahora son herramientas de trabajo para los fiscales antihomicidios. Según el ex fiscal general Ástor Escalante, la institución cuenta con no más de 100 fiscales a nivel nacional para resolver asesinatos, incluidos los 23 fiscales especializados que tiene la Diho. En sus palabras, “quizá solo el 30% de ellos esté capacitado realmente”. Con suerte, alguno de los 30 fiscales competentes tomará este caso.

  15. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 7:13 pm

    Manuel Alfredo Argueta conducía una motocicleta sobre la 5a. Calle Poniente y el pasaje Perú, de la colonia La Fortuna, de Mejicanos, el sábado 19 de junio. Ese día lo asesinaron. Era guardia de seguridad privada de la agencia Coarmi; su labor era cuidar a un vendedor de tarjetas telefónicas y las ganancias. Según el reporte policial, fue interceptado por varios hombres a bordo de un automóvil. Argueta intentó repeler el ataque y terminó muerto sobre la calle. Ahí, a las 11:50 de la mañana, fue reconocido su cadáver. Le habían quitado las tarjetas, una cantidad de dinero no determinada y su arma de equipo, el revólver 0.38 especial que apareció en la casa del “Visco”.

    Para la división de investigación de la delegación de Mejicanos, la muerte de Argueta pasó como un hecho aislado, como un número más entre los 31 asesinatos que reflejaba el municipio en las estadísticas policiales hasta el 19 de junio. Un asesinato que no cumplía con los criterios de intervención de la Diho: homicidios colectivos o realizados contra funcionarios, agentes de seguridad pública o personalidades, que haya tenido alguna vinculación con el crimen organizado o que genere conmoción social. Por eso no merecía que un equipo de los 150 miembros élites de investigaciones de homicidios supieran del caso.

    Tampoco parecía encajar en ese tipo el homicidio número 30 en esa lista fatal. La víctima había sido reconocida a las 9:45 de la mañana en la cama de un pick up blanco estacionado en el parqueo del hospital Zacamil. Se llamaba Óscar Armando Alvarado Ángel, de 21 años, miembro de Barrio 18 en la Jardín. A él velaban sus compañeros y familiares la noche del domingo 20 cuando se escucharon los primeros disparos, cuando el microbús de la 47 empezó a arder.

    La familia Alvarado Ángel niega toda vinculación de su hijo con las pandillas. Lo dicen de él y del resto de sus cinco hijos. Pero Óscar Armando y Carlos Oswaldo, su hermano mayor de 25 años que se encuentra detenido, estuvieron involucrados en un presunto secuestro en septiembre de 2006. Entonces, tres agentes policiales capturaron en flagrancia a los dos hermanos y a nueve personas más, decomisaron dos pistolas 9 mm. y rescataron a dos personas secuestradas, quienes dieron sus testimonios en calidad de víctimas y testigos.

    Desde la intervención policial hasta cuando el Tribunal Segundo de Sentencia absolvió a los implicados, el 26 de febrero de 2007, el caso se fue diluyendo poco a poco. La Fiscalía solo logró individualizar el delito en dos personas, Carlos Oswaldo y Walter Ernesto Menjívar Orellana, y durante el juicio no presentó prueba científica, sino solo unos testimonios: el de los agentes policiales. El tribunal estimó que la parte fiscal no probó suficientemente la existencia del delito de privación de libertad ni la participación de los acusados y dictó sentencia absolutoria.

    Esta es la Fiscalía que tiene la tarea de dar resultados en el múltiple crimen que, hasta el viernes, había provocado ya la muerte de 16 pasajeros del microbús incinerado y de tres del microbús acribillado a balazos minutos antes. Esta es la Fiscalía a la que Carlos Oswaldo Alvarado Ángel ya burló una vez.

    Después de la incineración del microbús, la PNC detuvo a Carlos Oswaldo. De Óscar Armando, la Policía solo asegura que era pandillero de la 18, pero no habla de cuál era su papel dentro de la clica de la Jardín. “¿Si era un líder? Eso no lo puedo asegurar… pero digamos que él era bien querido dentro de la estructura de la 18 de Mejicanos”, dice un investigador independiente que conoce la zona.

    El ser querido fue suficiente para encender de nuevo la chispa de un pleito que tenía casi dos meses de pasar inadvertido por las autoridades y que tenía su base en el rompimiento de un viejo pacto entre la MS y la 18 en Mejicanos: un “sur” por las rutas de buses de la zona. El “sur” es un pacto comercial que incluye la no agresión en los puntos acordados. En el caso de Mejicanos, el único punto era la repartición de las rutas de buses y microbuses del área bajo la lógica de dónde se encontraban las terminales de los mismas.

    La MS se quedó con la 47, con el punto en la Buenos Aires, a un paso de la Montreal, bastiones históricos salvatruchos en el municipio; la 18, con la 2-C, con su terminal en “La Ceiba”, un punto fronterizo entre territorios de ambas pandillas y a dos cuadras de donde ocurrió el atentado. El “sur” pactado permitía que cada pandilla cobrara la “renta” a sus rutas y que estas serían respetadas por sus rivales.

    A principios del año, la lógica de los puntos no satisfizo a las clicas de la pandilla 18 en la zona. Si la 47 hacía gran parte de su recorrido en territorio de la pandilla, ¿por qué tenían que pagar renta solo a la MS? ¿Por qué no podían tener también una tajada de las ganancias de los microbuseros de la 47? La renta de la 18 nunca se pudo concretar pero, según investigaciones policiales, las unidades de la ruta sufrían de robos continuos que nunca fueron denunciados. Nadie sabe de qué clica salió la orden o si fue una decisión conjunta desde la Polanco, la Jardines y la Santa Rosa, zonas de control de la 18.

    Una de las reglas básicas entre las pandillas es “si te metes con lo mío, me meto con lo tuyo”. Y cuando la 18 tocó los microbuses de la ruta 47, dio el aval para que la MS se metiera con la 2-C. El 7 de abril, tres personas desconocidas llegaron las 5:40 al punto de la ruta 2-C, en la colonia Las Delicias, rociaron de combustible el autobús placas AB-79121 y le dieron fuego. Era un mensaje claro: “Ojo por ojo, diente por diente”, que echó a andar un nuevo conflicto entre las pandillas de Mejicanos.

    Un día después, el jueves 8 de abril, a las 9:30 de la noche, varios sujetos se subieron al microbús MB 1983 de la ruta 47 y lo desviaron a la calle Roma de la colonia Jardín. “¡Aquí hay ‘mierdas’ (salvatruchos)! ¿Dónde están los ‘mierdas’?”, dijo uno mientras encañonaba al motorista, Carlos Humberto Avilés. Los compañeros del que encañonaba al conductor obligaron a los pasajeros a levantarse sus camisas para mostrar que no tenían tatuajes de la MS. Bajaron a los pasajeros, sin decir una palabra más le dieron dos tiros a Avilés e intentaron darle fuego a la unidad. El cobrador sacó el cuerpo de su compañero para que no se quemara. En la Montreal conocían a Avilés como “Calazo” y tenía cuatro hijos.

    Tras la muerte de “Calazo”, un empresario reconoció que la 18 estaba pidiendo renta a la ruta 47, que era algo impagable porque ya tenían una “cuota asignada” por la MS en la Montreal, y que el haber sacado a los pasajeros sin asaltarlos era una muestra de que el asesinato del motorista era un mensaje directo para que pagaran la renta. Era la primera vez que se conocía públicamente de la guerra entre ambas pandillas por “rentear” a la ruta.

    Dos días más tarde, pistoleros de la MS-13 rociaron a disparos a varias personas que se habían reunido a ver el clásico del fútbol español, Real Madrid–Barcelona, en un local de la comunidad 13 de Enero, en pleno bastión del “Barrio”, en la Zacamil. El resultado: dos muertos y 11 personas heridas.

    Si la 18 tomó o no venganza por el hecho, esta pasó inadvertida entre los casos de violencia cotidianos en la zona. Lo cierto fue que no hubo una nueva “pegada”, un hecho planificado con anterioridad y que puede implicar la movilización de armas y miembros de clicas de otras zonas, hasta el 20 de junio, cuando quemaron el microbús. Según una de las hipótesis policiales en el caso, esto tuvo como chispa el asesinato de Óscar Alvarado Ángel, ocurrido mientras jugaba fútbol frente a la casa número 6, en el pasaje C de la colonia Jardín.

    Según un jefe policial, la primera noche de la vela de Óscar Armando, su hermano menor, Carlos Oswaldo, planificó dar un golpe a la MS-13 atacando el microbús de la ruta 47 placas MB 1989, que supuestamente era conducido por un “mierda” involucrado de alguna manera en el asesinato. Para desviar la atención de ese hecho, un grupo de pandilleros atacarían primero otra unidad cerca del punto de la ruta, en la Montreal. El primero sería “la pegada”, el segundo, “el despiste”.

    Por ambos casos, la PNC capturó hasta el viernes a 12 personas, cinco menores entre ellos. De los primeros ocho, de esos que presentó con pompa y platillo en la calle Roma, y de los que dijo que estaba segura de su participación directa o indirecta en el múltiple crimen, hasta el jueves, la Fiscalía solo logró individualizar delitos contra cinco: Eduardo Enrique Rosales Mendoza, alias “Gárgola”; Juan Antonio Borja Alvarado, alias “Banbery”; Rafael Antonio García Barbero, alias “el Visco”, y Georgina Emperatriz Barbero, y el menor Wílmer G., alias “Willita”.

    ¿Qué garantía hay de que este sea un caso que permita a la Fiscalía reducirel nivel de impunidad del 84% con que terminó 2009 en los casos seleccionados para la Diho?

    El ex fiscal Ástor Escalante explica que no existe ningún requisito especial para llegar a formar parte del equipo de fiscales antihomicidios del país: ni tener conocimiento especializado en escenas del crimen, ni demostrar ser un litigante con un buen porcentaje de casos ganados, ni haber litigado siquiera alguna vez… basta con estar graduado de una universidad y aprobar el examen de conocimientos generales y el sicológico. No existe un procedimiento especial para los fiscales que perseguirán a los homicidas en El Salvador. Esos son los fiscales que deben combatir la epidemia de asesinatos de El Salvador.

  16. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 7:15 pm

    A las 7:40 de la noche del domingo 20 de junio, Alejandra recibió una llamada en su celular. Vio que se trataba de su esposo, Agustín, y atendió con normalidad. Aquello que escuchó después, primero la desconcertó. Horas más tarde, le rasgó el corazón con ese sentimiento de impotencia que provoca estar frente a alguien que se ama y por el que no se puede hacer nada:

    -¡Me acaban de quemar! –gritó Agustín al micrófono de su celular, desde el interior del microbús-. ¡No aguanto! ¡Me muero, me muero! ¡Salú!

    Hoy ese microbús es una armazón de lata con hierros retorcidos, corroídos y chamuscados. No le sobrevivió, tras la masacre, ni un solo vidrio de ventana o de espejo. La lona plástica que recubría el techo desapareció entre las llamas. El baño brillante que cubría los pasamanos que cuelgan del techo se evaporó. No hay ni rastros de la espuma de los asientos en ninguna parte. Al costado derecho, al frente, debajo de las dos ventanas, una mancha café da cuenta de la llama que ahí se elevó hasta el techo. Atrás, entre la única puerta de entrada y salida y la llanta delantera, esa mancha café cobra un color más intenso. Es una mezcla entre el naranja y el color del cobre. Al frente, todo está negro. Atrás, sólo se derritieron las vías. La cola del microbús fue la menos afectada.

    Todas las ventanas, que estaban recubiertas en las orillas con una placa de aluminio, hoy aparecen semidesnudas, porque en la parte superior, el aluminio ha desaparecido; y en la parte inferior, hay muestras, todavía, de cómo se fundió, dejando una estela de lágrimas grises, como gotas ya solidificadas, que apuntan al suelo. El aluminio se derrite a una temperatura de 600 grados celsius. El cuerpo humano, en hornos crematorios, necesita de temperaturas que alcancen los 760 a 1150 grados durante dos horas continuas. Sólo así el cuerpo humano queda hecho cenizas. El domingo, el fuego no llegó a tanto, pero sí fue letal para 15 de los 31 pasajeros que iban a bordo del MB 1989 de la ruta 47.

    Si el plan era achicharrar, porque no puede describirse mejor la escena de los restos de partes humanas carbonizadas que Medicina Legal arrancó de algunos de los asientos del microbús, los supuestos pandilleros de la 18 lo ejecutaron de manera impecable, con el único reparo de que no se quemaron todos. A la zona llegó, entre 5 y 10 minutos de iniciado el incendio, un carropatrulla del 911 con dos agentes que, a golpes de culata, rompieron lo que quedaba del vidrio de las ventanas para auxiliar a las víctimas que todavía se retorcían allá adentro. Entre toda esa humareda y llamarada, resulta curioso que los únicos tres objetos que no se quemaron del todo dentro del microbús fueran dos celulares y una Biblia que todavía hoy permanece pegada en el frente del microbús.

    Si el plan era quemar vivas a 31 personas, los hechores casi lo logran. Pero la policía cree hubo un error. Si el móvil del crimen era vengarse del conductor del microbús –quien posiblemente sabía o participó de la muerte de Óscar Armando Alvarado Ángel, el día anterior- fallaron. El tipo que iba conduciendo la unidad a las 7:30 de la noche, y que hizo parada a los dos secuestradores en “Los Multi” no era el mismo que había manejado el vehículo horas antes. A las 6 de la tarde, el conductor que terminó quemado y baleado era uno de emergencia. El blanco al que dispararon tres veces no era el que esperaban. Y sobre la pregunta del millón, los investigadores de la policía sólo han encontrado una respuesta. ¿Por qué atacaron a los civiles? ¿Por qué decidieron matarlos así? Uno de los implicados, aseguran, ha respondido que otro de los implicados “se peló”, que la misión era “devanarse” al motorista y al cobrador, y luego quemar al microbús. Sin pasajeros. “Se peló el Tierra, se peló”, dijo uno de los capturados, según la Policía. El Tierra se presume que es uno de los menores de edad capturados.

    La Policía tiene 24 evidencias recolectadas en la escena del crimen. La evidencia número 25 está “custodiada” hoy, en el parqueo de la delegación de Finanzas de la PNC. Está cubierta por un canopy de lona roto y acordonada con una cinta amarrilla que tiene una leyenda en inglés –y su traducción en español- que a estas alturas parece chiste: “Police barrier. Do not cross”. Ahí, aparte de los policías de Finanzas, circulan otros de dos delegaciones más: UMO y División Antinarcóticos. Frente al microbús hay un parqueo, en el que el miércoles 23 cuatro policías cambiaban el aceite de un carro placas particulares. Más al fondo, a unos 20 metros, después de cruzar una calle interna, hay un galerón con decenas de camarotes y una hilera de baños. Son los dormitorios de los agentes. Sobre la calle, a las 4 de la tarde, cino agentes hacen sus ejercicios diarios y pasan corriendo frente al microbús, al que todavía no se le ha hecho un barrido final para detectar más evidencias. La cadena de custodia, según investigadores de la Policía y de la Fiscalía, para este caso, fue un fracaso mayúsculo.

    En retroceso, fue así: a las 5 de la tarde del día 21, el vehículo ya había sido depositado en Finanzas, gracias a la colaboración del equipo de la división de Tránsito de la Policía, que lo movió de la escena del crimen con grúa. A las 5 de la mañana, Medicina Legal terminó de arrancar los cuerpos del microbús, de embolsarlos a la orilla de la calle, y de apilarlos en dos pick ups doble cabina, que se los llevaron, luego, a la morgue. Esto solo explica que el vehíclo no duró ni siquiera 24 horas como escena del delito.

    A las 11 de la noche del domingo 20, tres personas arrancaban pedazos de cuerpo chamuscado de los asientos traseros del microbús, y otros, abajo, recogían otros pedazos de carne carbonizada y los metían en bolsas plásticas. Y antes de ellos, los bomberos arrojaron fuertes chorros de agua al vehículo.

    Aun no se sabe qué aportarán las evidencias, pero lo que sí se sabe es que las cifras con que la Fiscalía llega a este caso son muy pobres. Mientras tanto, el gobierno no perdió tiempo y ha estado haciendo publicidad jactándose de la prontitud de las primeras capturas.
    Esta es una investigacion SERIA del periodico MAS INDEPENDIENTE del pais…EL FARO.NET

  17. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 7:21 pm

    Domingo 20 de junio. Algunos minutos pasan de las 7:30 de la noche. Una mujer llamada Beatriz ha roto con lo que le queda de brazo un cristal de la coaster 47 y lanzó a dos niñas desde la ventana. Ella no consigue salir. Esta vez el sacrificio no fue en vano. Beatriz, aunque quizá nunca llegue a saberlo, le ganó la partida a la muerte.

    Las niñas están vivas. Fueron dadas de alta en el hospital Bloom, con quemaduras leves en las manos, las cicatrices que dejan las esquirlas de bala en el rostro y esa marca indeleble, profunda, de una anchura insoportable, que llevarán dentro hasta el día en que se conviertan en mujeres. Beatriz agoniza inconsciente en el Hospital Rosales con quemaduras en todo el cuerpo. Le han amputado el brazo con el que salvó a sus dos hijas, que en este relato hemos llamado Gilda y Gabriela.

  18. Juan Pueblo
    28/06/2010 at 7:23 pm

    Lo mismo de lo arenazis!!
    Tres días después de que un grupo de pandilleros acribilló y quemó a los pasajeros de dos microbuses, el presidente Mauricio Funes dijo la noche de este miércoles que su gabinete de seguridad está trabajando eficientemente, pidió a los salvadoreños un voto de confianza y anunció una medida que -al menos en los términos en que fue anunciada- parece calcada de una creada por el gobierno arenero de Francisco Flores en 2004 y que fue declarada inconstitucional.

    En cadena nacional de radio y televisión, Funes apareció dirigiendo un mensaje a los salvadoreños a propósito de los atentados del domingo en Mejicanos, que ya costaron la vida a 18 personas, 16 de ellas víctimas del fuego que incineró uno de los microbuses, y otras dos presas de las balas en el otro vehículo. La respuesta a las maras que Funes anunció fue una iniciativa para que sea delito ser pandillero.
    “He impartido instrucciones al Ministerio de Seguridad para que presente a la mayor brevedad ante la Asamblea Legislativa un anteproyecto de Ley de criminalización de las pandillas o maras, que se encuadre en el marco de la Constitución”, leyó en la tercera y última página de su discurso.

    Funes terminó su anuncio y en Casa Presidencial su equipo de seguridad pública se dedicó a responder las preguntas de los periodistas. ¿Cómo podrá identificarse y probarse que una persona pertenece a las pandillas?, preguntó un periodista. «Por la existencia de tatuajes u otro tipos de evidencias», respondió el viceministro de Seguridad, Henry Campos.

    Cuando se le insistió en que detallara qué tipo de pruebas piensa que podrán aportar para que los juzgados determinen con certeza que alguien es miembro de una pandilla, aseguró que ya tienen trabajo adelantado, pero no quiso detallar, y terminó descargando resonsabilidad en la Fiscalía. «Ya existe información acumulada que puede servir a la Fiscalía como prueba», indicó.

    El viceministro aseguró que no hay datos específicos sobre la eventual normativa, pero en esencia, el proyecto de ley de criminalización de pandillas tiene como principal novedad tipificar como delito la pertenencia a una pandilla. Aunque es la misma novedad que introdujeron las dos leyes antimaras del gobierno de Flores, la de octubre de 2003 -que fue rechazada por la ONU- y la que le siguió.

    Cuando a Campos se le pidió que expusiera qué de distinto habría en el nuevo anteproyecto respecto de las concebidas por los gobiernos de Arena, hizo alusión al procedimiento que seguirían las posibles acusaciones. «La evidencia y prueba sigue los cauces normales, bajo el cauce de la Fiscalía».

    La primera versión de ley para combatir las pandillas se llamó «Ley antimaras» y surgió en octubre de 2003, ya en el último año del gobierno de Francisco Flores. La ley fue derogada a finales de marzo y la Corte Suprema de Justicia la declaró inconstitucional una vez estaba derogada. La Asamblea Legislativa, entonces, promulgó una nueva, con tres meses de duración, que se aplicó entre abril y junio de 2004.

    La Sala de lo Constitucional determinó que una ley que en primer lugar exista para aplicarse a un grupo de personas viola el principio de igualdad. En segundo lugar, resolvió que se violaba otros principios constitucionales, como el de culpabilidad, porque pretendía castigar apariencias o aspectos. También violaba el principio de lesividad, porque lo que se castigaría tenía que ser el ataque a un bien jurídico, y la sola pertenencia a pandillas por sí no ataca bien jurídico alguno. La Corte Suprema concluyó que la ley presuponía que las personas se dedicaban a actividades delictivas basándose en sus circunstancias personales o sociales y no en si habían cometido un delito.

    El anuncio que Funes hizo esta noche no detalló medidas precisas, salvo que la ley será para aplicarse a los pandilleros explícitamente.

    Con motivo de la aplicación de las leyes antimaras del gobierno de Flores, un informe de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (Fespad) dijo que la Policía reportó la captura de 19 mil 275 personas acusadas de pertenecer a pandillas, de las cuales 17 mil 540 (el 91%) fueron liberadas casi inmediatamente.

    Funes también coincidió con sus predecesores areneros en otros dos puntos. Dijo que algunos medios de comunicación se prestan al juego de sembrar temor en la gente al informar sobre el tema de criminalidad, y también advirtió que espera que el trabajo de capturas que la Policía pueda hacer de ahora en adelante no vaya a enfrentarse con jueces que deciden liberar a los capturados.

  19. 02/07/2010 at 7:42 am

    Manuel Alfredo Argueta conducía una motocicleta sobre la 5a. Calle Poniente y el pasaje Perú, de la colonia La Fortuna, de Mejicanos, el sábado 19 de junio. Ese día lo asesinaron. Era guardia de seguridad privada de la agencia Coarmi; su labor era cuidar a un vendedor de tarjetas telefónicas y las ganancias. Según el reporte policial, fue interceptado por varios hombres a bordo de un automóvil. Argueta intentó repeler el ataque y terminó muerto sobre la calle. Ahí, a las 11:50 de la mañana, fue reconocido su cadáver. Le habían quitado las tarjetas, una cantidad de dinero no determinada y su arma de equipo, el revólver 0.38 especial que apareció en la casa del “Visco”.

    Para la división de investigación de la delegación de Mejicanos, la muerte de Argueta pasó como un hecho aislado, como un número más entre los 31 asesinatos que reflejaba el municipio en las estadísticas policiales hasta el 19 de junio. Un asesinato que no cumplía con los criterios de intervención de la Diho: homicidios colectivos o realizados contra funcionarios, agentes de seguridad pública o personalidades, que haya tenido alguna vinculación con el crimen organizado o que genere conmoción social. Por eso no merecía que un equipo de los 150 miembros élites de investigaciones de homicidios supieran del caso.

    Tampoco parecía encajar en ese tipo el homicidio número 30 en esa lista fatal. La víctima había sido reconocida a las 9:45 de la mañana en la cama de un pick up blanco estacionado en el parqueo del hospital Zacamil. Se llamaba Óscar Armando Alvarado Ángel, de 21 años, miembro de Barrio 18 en la Jardín. A él velaban sus compañeros y familiares la noche del domingo 20 cuando se escucharon los primeros disparos, cuando el microbús de la 47 empezó a arder.

    La familia Alvarado Ángel niega toda vinculación de su hijo con las pandillas. Lo dicen de él y del resto de sus cinco hijos. Pero Óscar Armando y Carlos Oswaldo, su hermano mayor de 25 años que se encuentra detenido, estuvieron involucrados en un presunto secuestro en septiembre de 2006. Entonces, tres agentes policiales capturaron en flagrancia a los dos hermanos y a nueve personas más, decomisaron dos pistolas 9 mm. y rescataron a dos personas secuestradas, quienes dieron sus testimonios en calidad de víctimas y testigos.

    Desde la intervención policial hasta cuando el Tribunal Segundo de Sentencia absolvió a los implicados, el 26 de febrero de 2007, el caso se fue diluyendo poco a poco. La Fiscalía solo logró individualizar el delito en dos personas, Carlos Oswaldo y Walter Ernesto Menjívar Orellana, y durante el juicio no presentó prueba científica, sino solo unos testimonios: el de los agentes policiales. El tribunal estimó que la parte fiscal no probó suficientemente la existencia del delito de privación de libertad ni la participación de los acusados y dictó sentencia absolutoria.

    Esta es la Fiscalía que tiene la tarea de dar resultados en el múltiple crimen que, hasta el viernes, había provocado ya la muerte de 16 pasajeros del microbús incinerado y de tres del microbús acribillado a balazos minutos antes. Esta es la Fiscalía a la que Carlos Oswaldo Alvarado Ángel ya burló una vez.

    Después de la incineración del microbús, la PNC detuvo a Carlos Oswaldo. De Óscar Armando, la Policía solo asegura que era pandillero de la 18, pero no habla de cuál era su papel dentro de la clica de la Jardín. “¿Si era un líder? Eso no lo puedo asegurar… pero digamos que él era bien querido dentro de la estructura de la 18 de Mejicanos”, dice un investigador independiente que conoce la zona.

    El ser querido fue suficiente para encender de nuevo la chispa de un pleito que tenía casi dos meses de pasar inadvertido por las autoridades y que tenía su base en el rompimiento de un viejo pacto entre la MS y la 18 en Mejicanos: un “sur” por las rutas de buses de la zona. El “sur” es un pacto comercial que incluye la no agresión en los puntos acordados. En el caso de Mejicanos, el único punto era la repartición de las rutas de buses y microbuses del área bajo la lógica de dónde se encontraban las terminales de los mismas.

    La MS se quedó con la 47, con el punto en la Buenos Aires, a un paso de la Montreal, bastiones históricos salvatruchos en el municipio; la 18, con la 2-C, con su terminal en “La Ceiba”, un punto fronterizo entre territorios de ambas pandillas y a dos cuadras de donde ocurrió el atentado. El “sur” pactado permitía que cada pandilla cobrara la “renta” a sus rutas y que estas serían respetadas por sus rivales.

    A principios del año, la lógica de los puntos no satisfizo a las clicas de la pandilla 18 en la zona. Si la 47 hacía gran parte de su recorrido en territorio de la pandilla, ¿por qué tenían que pagar renta solo a la MS? ¿Por qué no podían tener también una tajada de las ganancias de los microbuseros de la 47? La renta de la 18 nunca se pudo concretar pero, según investigaciones policiales, las unidades de la ruta sufrían de robos continuos que nunca fueron denunciados. Nadie sabe de qué clica salió la orden o si fue una decisión conjunta desde la Polanco, la Jardines y la Santa Rosa, zonas de control de la 18.

    Una de las reglas básicas entre las pandillas es “si te metes con lo mío, me meto con lo tuyo”. Y cuando la 18 tocó los microbuses de la ruta 47, dio el aval para que la MS se metiera con la 2-C. El 7 de abril, tres personas desconocidas llegaron las 5:40 al punto de la ruta 2-C, en la colonia Las Delicias, rociaron de combustible el autobús placas AB-79121 y le dieron fuego. Era un mensaje claro: “Ojo por ojo, diente por diente”, que echó a andar un nuevo conflicto entre las pandillas de Mejicanos.

    Un día después, el jueves 8 de abril, a las 9:30 de la noche, varios sujetos se subieron al microbús MB 1983 de la ruta 47 y lo desviaron a la calle Roma de la colonia Jardín. “¡Aquí hay ‘mierdas’ (salvatruchos)! ¿Dónde están los ‘mierdas’?”, dijo uno mientras encañonaba al motorista, Carlos Humberto Avilés. Los compañeros del que encañonaba al conductor obligaron a los pasajeros a levantarse sus camisas para mostrar que no tenían tatuajes de la MS. Bajaron a los pasajeros, sin decir una palabra más le dieron dos tiros a Avilés e intentaron darle fuego a la unidad. El cobrador sacó el cuerpo de su compañero para que no se quemara. En la Montreal conocían a Avilés como “Calazo” y tenía cuatro hijos.

    Tras la muerte de “Calazo”, un empresario reconoció que la 18 estaba pidiendo renta a la ruta 47, que era algo impagable porque ya tenían una “cuota asignada” por la MS en la Montreal, y que el haber sacado a los pasajeros sin asaltarlos era una muestra de que el asesinato del motorista era un mensaje directo para que pagaran la renta. Era la primera vez que se conocía públicamente de la guerra entre ambas pandillas por “rentear” a la ruta.

    Dos días más tarde, pistoleros de la MS-13 rociaron a disparos a varias personas que se habían reunido a ver el clásico del fútbol español, Real Madrid–Barcelona, en un local de la comunidad 13 de Enero, en pleno bastión del “Barrio”, en la Zacamil. El resultado: dos muertos y 11 personas heridas.

    Si la 18 tomó o no venganza por el hecho, esta pasó inadvertida entre los casos de violencia cotidianos en la zona. Lo cierto fue que no hubo una nueva “pegada”, un hecho planificado con anterioridad y que puede implicar la movilización de armas y miembros de clicas de otras zonas, hasta el 20 de junio, cuando quemaron el microbús. Según una de las hipótesis policiales en el caso, esto tuvo como chispa el asesinato de Óscar Alvarado Ángel, ocurrido mientras jugaba fútbol frente a la casa número 6, en el pasaje C de la colonia Jardín.

    Según un jefe policial, la primera noche de la vela de Óscar Armando, su hermano menor, Carlos Oswaldo, planificó dar un golpe a la MS-13 atacando el microbús de la ruta 47 placas MB 1989, que supuestamente era conducido por un “mierda” involucrado de alguna manera en el asesinato. Para desviar la atención de ese hecho, un grupo de pandilleros atacarían primero otra unidad cerca del punto de la ruta, en la Montreal. El primero sería “la pegada”, el segundo, “el despiste”.

    Por ambos casos, la PNC capturó hasta el viernes a 12 personas, cinco menores entre ellos. De los primeros ocho, de esos que presentó con pompa y platillo en la calle Roma, y de los que dijo que estaba segura de su participación directa o indirecta en el múltiple crimen, hasta el jueves, la Fiscalía solo logró individualizar delitos contra cinco: Eduardo Enrique Rosales Mendoza, alias “Gárgola”; Juan Antonio Borja Alvarado, alias “Banbery”; Rafael Antonio García Barbero, alias “el Visco”, y Georgina Emperatriz Barbero, y el menor Wílmer G., alias “Willita”.

    ¿Qué garantía hay de que este sea un caso que permita a la Fiscalía reducirel nivel de impunidad del 84% con que terminó 2009 en los casos seleccionados para la Diho?

    El ex fiscal Ástor Escalante explica que no existe ningún requisito especial para llegar a formar parte del equipo de fiscales antihomicidios del país: ni tener conocimiento especializado en escenas del crimen, ni demostrar ser un litigante con un buen porcentaje de casos ganados, ni haber litigado siquiera alguna vez… basta con estar graduado de una universidad y aprobar el examen de conocimientos generales y el sicológico. No existe un procedimiento especial para los fiscales que perseguirán a los homicidas en El Salvador. Esos son los fiscales que deben combatir la epidemia de asesinatos de El Salvador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Maximum 2 links per comment. Do not use BBCode.