¿Porqué es difícil cumplir los fallos de la Sala de lo Constitucional?

Cuando terminó el primer día de reuniones (24 de julio) entre los partidos políticos y el Presidente de la República para encontrar una salida a la crisis institucional provocada por el incumplimiento por parte de la Asamblea Legislativa de los fallos de la Sala de lo Constitucional, se emitió un comunicado firmado por todos, con el título de “Acta de compromiso”

En esta acta, los partidos políticos toman cuatro acuerdos que serían la base de las reuniones que se producirían en los siguientes días en Casa Presidencial. Llama la atención el numeral segundo de dicha acta, en el cual los partidos se comprometen a “El acatamiento de los fallos de la Corte Suprema de Justicia adoptados sobre la base del estricto respeto al texto de la Constitución; el respeto a la separación de atribuciones e independencia de los Órganos de gobierno y el reconocimiento de que el único mecanismo para modificar la Constitución de la República es el previsto en el Artículo 248 de la misma, son principios que orientarán este proceso de diálogo.”

En el lado positivo hay un compromiso de todos los partidos políticos con representación legislativa a cumplir los fallos de la Sala de lo Constitucional (en el acta se habla en forma errónea de “fallos de la Corte Suprema de Justicia”). Pero a continuación pareciera que se levantan tres muros que hay que saltar antes de su acatamiento: 1) El estricto respeto al texto de la Constitución; 2) el respeto a la separación de atribuciones e independencia de los Órganos de gobierno; y, 3) el reconocimiento que el único mecanismo para modificar la Constitución es el artículo 248 de la misma.

Levantar estos tres muros fue necesario para que los partidos políticos que se negaban a acatar los fallos de la Sala aceptaran su acatamiento. Pues atrás de cada uno de estos hay temores y preocupaciones que es necesario que la opinión pública conozca.

Los partidos que se oponen al acatamiento de los fallos, sostienen que algunos de estos no están basados en el texto de la Constitución y que la resolución de la Sala es una interpretación fuera del texto de la misma. Ellos alegan que en ninguna parte de la Constitución existe la prohibición a la Asamblea Legislativa, para que una misma legislatura pueda elegir más de una vez a funcionarios de elección de segundo grado que incluye a los Magistrados de la CSJ. Y que cuando la ley no prohíbe algo, es porque se puede hacer. Este argumento es discutible, pues en el caso de los funcionarios, ellos solo tienen las atribuciones que la ley les concede y no se pueden salir de estas. Es decir que el principio jurídico opera al revés. Los ciudadanos podemos hacer todo aquello que la ley no prohíbe, pero los funcionarios solo pueden hacer lo que la ley les concede (Y están obligados a cumplir). Si una legislatura elige dos veces a los Magistrados de la CSJ, priva a la siguiente del derecho y la obligación de hacerlo, así de simple.

Un segundo elemento, es el respeto a las atribuciones e independencia de los Órganos de gobierno. Esto es consecuencia que los partidos que se oponen al acatamiento de los fallos de la Sala, alegan que ésta, en sus sentencias, ha invadido funciones que no le corresponden y que son potestativas de la Asamblea Legislativa. En realidad lo que ha sucedido es que la Asamblea, en más de una ocasión, intentó burlar las resoluciones de la Sala (recordar el caso de las candidaturas independientes, las fotografías de los candidatos a diputados en las papeletas y la forma de votar). Por lo cual, a raíz de nuevas demandas de inconstitucionalidad por parte de ciudadanos, fue necesario que la Sala precisara en los procedimientos para garantizar que la Asamblea Legislativa realmente cumplía con el mandato de la resolución. Esto nunca hubiese sucedido si la Asamblea hubiese acatado en forma correcta las sentencias.

El tercer elemento, es el señalamiento de cuál es el mecanismo para la reforma de la Constitución, aludiendo al artículo 248. Los partidos que se oponen al cumplimiento de los fallos de la Sala consideran, que en algunos casos, la interpretación que hace la Sala de un precepto constitucional es tan alejada del texto, que en la práctica genera una reforma a la Constitución de la República. Tal es el caso de las candidaturas independientes, que contradicen el espíritu constitucional que señala que los partidos políticos “son el único instrumento para el ejercicio de la representación del pueblo dentro del gobierno.” (Art. 85) En este único caso, considero que el argumento es razonable. A pesar que personalmente considero que es beneficioso para el país que haya candidaturas independientes, que se facilite su participación en igualdad de oportunidades, considero también que es necesaria una reforma constitucional para que ello se pueda convertir en realidad.

En todo caso, es importante señalar cuál es el problema de fondo en todo esto. En los tres casos antes explicados, sería la Asamblea Legislativa la encargada de dilucidar cada situación. Es decir, sería la Asamblea quien calificaría si un fallo no está acorde al texto de la Constitución, o si invade atribuciones de otro Órgano de gobierno, o si está modificando la Constitución. Lo cual significa que LA ASAMBLEA LEGISLATIVA SE CONVERTIRÍA EN UNA INSTANCIA CALIFICADORA DE LOS FALLOS DE LA SALA DE LO CONSTITUCIONAL. Lo cual constituiría una gravísima transgresión a la Constitución de la República. Esto es mucho más peligroso que el daño que se pretende evitar.

El Artículo 131 de la Constitución de la República señala las atribuciones de la Asamblea Legislativa. Ni en este artículo ni en el resto de la Carta Magna se concede al Primer Órgano del Estado la atribución de interpretar los fallos de la Sala de lo Constitucional. Todo lo contrario, el Artículo 183, es clarísimo cuando señala: “La Corte Suprema de Justicia por medio de la Sala de lo Constitucional será el único tribunal competente para declarar la inconstitucionalidad de las leyes, decretos y reglamentos, en su forma y contenido, de un modo general y obligatorio, y podrá hacerlo a petición de cualquier ciudadano.”

La única salida a la crisis institucional es el irrestricto acatamiento a los fallos de la Sala. Los diputados podrán discutir sobre cuáles son los mejores o más convenientes Magistrados a elegir. Al final quienes salgan electos, serán consecuencia de la actual correlación de fuerzas legislativas, según la cual, ARENA y el FMLN controlan juntos más de los dos tercios de los votos. Los ciudadanos podremos discutir si nuestros diputados eligieron a los mejores o peores, si eligieron personas con independencia de criterio o si nombraron a los más dóciles a sus intereses. Pero lo importante es que elijan conforme a la Constitución. Lo demás ya lo calificaremos para las futuras decisiones electorales que tomemos (si es que todavía nos acordamos de estos sucesos en el 2015).

Se esperaría que después de las vacaciones agostinas, los partidos políticos vuelvan a las conversaciones con el Presidente de la República. Por el bien del país debe surgir un acuerdo que supere la crisis. Por ahora, no solo peligran los ofrecimientos de ayuda internacional, si no que la inseguridad jurídica que proyectamos, impide o limita la inversión. No debemos olvidar que la democracia no significa ausencia de conflictos. Los conflictos son inherentes a toda sociedad moderna y compleja, la democracia nos ofrece un camino para administrar conflictos y diferencias a través del diálogo y los acuerdos en el marco del respeto a las leyes y a la institucionalidad democrática.

Ayutuxtepeque, sábado, 04 de agosto de 2012.

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10 comments for “¿Porqué es difícil cumplir los fallos de la Sala de lo Constitucional?

  1. Rafa
    05/08/2012 at 12:08 pm

    !LA CONSTITUCIÓN DEBE SER CUMPLIDA AL 100%! Esa no es la discusión. Lo que es intolerable es que algunos artículos se cumplen y otros nó de acuerdo a lo que a “los honorables” magistrados les guste.
    Se agarran del artículo mas conveniente para ellos, el art. 183, aunque sin embargo este dice:

  2. Rafa
    05/08/2012 at 12:35 pm

    (se me cortó involuntariamente). El art. 183 dice: La CSJ por medio de la Sala de lo Constitucional, será el ÚNICO TRIBUNAL COMPETENTE para declarar la inconstitucionalidad de las leyes, decretos y reglamentos EN SU FORMA Y CONTENIDO…(las mayúsculas son mías). ¿y entonces, en qué quedamos?. El artículo 85 también dice en parte que: …”el sistema político es pluralista y se expresa por medio de los partidos políticos que SON EL ÚNICO INSTRUMENTO para el ejercicio para la representación del pueblo dentro del gobierno”…(las mayúsculas son mías).
    Entoces, estimado JJMar, ¿en qué quedamos?. ¿Quién “le parará el carro” a los magistrados en sus mandatos (fallos)? O sea que: Tienen el supra poder y punto, por tanto hay que hacer caso a sus sentencias aunque las hayas hecho con el hígado, por venganza, por demostración de poder, por revanchismo político, etc.
    El hecho de que Belarmino haya “puesto” como presidente a Florentín Meléndez es otro acto perverso, si esto sólo puede hacerse si el presidente se muriera, incapacitara, se fuera de viaje, o fuera destituido. ¿Cómo se llama esto?. Esto es prepotencia, soberbia, altanería, etc. Realmente que la Constitución de la República necesita ser modificada en forma mas sencilla y entendible para que no vengan estos “supersabios” a interpretarla a su conveniencia e intereses políticos. Hay asuntos mas importantes como la nefasta “integración monetaria” que según la ley debería circular el colón también, pero sobre éso no se pronuncia la CSJ. ¿Por qué será?.

    • Juan D.
      06/08/2012 at 1:11 am

      Lo intepretado en el articulo 85 no es si los partidos son el único instrumento, sino como votar por los candidatos de cada partido (por caras), y los requisitos puestos para los independientes son en realidad la creación de mini-micro partidos, pero solo el primer caso es el que le amarga la vida a las cúpulas.
      Como bien decís el art. 183 permite declaratoria de inconstitucionalidad de contenido de CUALQUIER ley, y ni modo, si hay que cumplir al 100% habría que acatar, aunque no les guste, no es cosa de parar o no el carro, los partidos han accedido a trabajar con el sistema, si no les gusta que lo cambien, pero que no lo quieran tergiversar de acuerdo a sus intereses de ocasión.
      Para eso está el art. 142, que permite “interpretar, reformar o derogar las leyes” a la Asamblea, siempre que se siga el mismo proceso de formación de la ley, pero para esto pasarían unos cuantos años, lujo que al parecer no se pueden permitir los interesados.
      El mismo artículo citado, 183, también indica que las resoluciones serán “de un modo general y obligatorio, y podrá hacerlo a petición de cualquier ciudadano.”, lo que hace obligatorio el cumplimiento de sus resoluciones y que los jueces no pueden pronunciarse si nadie se los pide.

      El problema que exponés es la falta de confianza en las instituciones, no crees en nadie aparte de los que piensan como vos, cosa muy generalizada en nuestra muy atrasada sociedad, y por lo visto eso con ninguna razón lo vas a cambiar. Porque con mente fría te das cuenta que en la sala de constitucional hay 2 jueces de derecha, 2 de izquierda y uno que está contra todo, más equilibrada ni mandada a hacer, que no le gusten a más de alguno lo que deciden es otra cosa muy, pero muy, personal.

    • Juan D.
      06/08/2012 at 1:46 am

      En resumen expresiones como “intolerable”, “sus sentencias aunque las hayas hecho con el hígado, por venganza, por demostración de poder, por revanchismo político, etc.”, “prepotencia, soberbia, altanería, etc.”, y ya que son las mismas expresiones de una de las ya muy conocidas partes en conflicto, te das cuenta como que en fondo solamente es una cuestión de egos, y eso más que rabia da tristeza.

      • Medusa
        06/08/2012 at 4:24 pm

        No defiendo al frente y cía., en primer lugar, porque me parece que esa “union” es, en el mejor de los casos, hipócrita. Yo voté por el Frente, para que luchara contra la corrupción, para que gobernara con AUSTERIDAD, para que NO se repitieran los “horrores” del pasado. No voté por ellos para que dijeran: “en el 2006 lo hizo Arena, ahora es nuestro turno”. Independientemente de que sea constitucional o no… se “unen” a sus otrora enemigos para cometer esta gran muestra de prepotencia e inmediatamente querían aumentarse el sueldo con +$800 (cuando en los hospitales no hay medicinas, no hay dinero para pagarles un sueldo decente a los policías QUE EXPONEN SUS VIDAS DIARIAMENTE, etc. etc.). Tampoco me gustó la fiestecita que hicieron y que costó más de $20,000.00 (aunque también lo hayan hecho los areneros). Habiendo dicho esto, me parece que es peligroso que CUATRO personas decidan cambiar la constitución cada vez que asi lo interpreten. La Sala de lo Constitucional del 2006 dijo que estaba bien, la del 2012 dice que no. En qué quedamos? Quiere decir que la próxima Sala podría decir otra vez que esta bien… Mejor que cambien la constitución y que QUEDE CLARO, QUE ES CONSTITUCIONAL Y QUE NO LO ES… Le escuché decir a alguien que el pleno de la Corte Suprema de Justicia es el máximo tribunal y no la Sala de lo Constitucional. No soy abogado, pero no creo que cuatro personas deban tener el poder de decidir por todo un país. De paso, ni siquiera son elegidos por voluntad popular, son elegidos POR LOS DIPUTADOS.

        • Juan D.
          07/08/2012 at 2:45 pm

          El máximo tribunal en materia judicial si, en material constitucional no, en otros países como EEUU donde no hay tribunal o sala constitucional, todo el pleno decide.
          Pero concuerdo, lo mejor es cambiar la constitución, lo malo es muchos ya están desesperados y no quieren hacer las cosas bien.

        • Juan D.
          07/08/2012 at 10:02 pm

          ¿Y qué no es más peligroso que UNA persona decida el destino económico del país? ¿Y que 84 ignorantes decidan el destino social y legal de todo un pueblo?, siguiendo esa lógica no se deberían designar personas para que estén en cargos claves, habría que convocar plesbicitos por casi cualquier cosa.

  3. Carlos Abraham Rodriguez
    05/08/2012 at 3:31 pm

    Los abogados más versados en el tema Constitucional de este país han demostrado hasta la saciedad que el art. 85 de la Constitución se refiere al Organo Ejecutivo y, específicamente a la Presidencia de la República, cuando exige que el candidato esté afiliado a un partido político. De no ser así, los magistrados de la CSJ también debieran estar afiliados a un partido político, porque forman parte del ‘gobierno’. Lo que menos queremos es que los fallos de la Corte favorezcan a los partidos políticos y, que la Sala de lo Constitucional se mantenga independiente, a pesar que no nos gusten algunos de sus fallos.

    • Rafa
      07/08/2012 at 11:15 am

      No veo en dónde dice que se refiere al órgano ejecutivo y al presidente unicamente. Por favor no le demos vueltas al asunto para querer justificar “la metida de pata” de la Sala de lo Cosntitucional. Repito: A muchos nos gustaría que hubiera una gran cantidad de candidatos independientes pero para eso hay que cambiar muchos artículos de la Constitución. Ese tipo de “interpretaciones” como el de Carlos Abraham Rodríguez son los que tratan de confundir a la gente. Dice: …la representación del pueblo dentro del gobierno… Los diputados son los representantes del pueblo.

  4. Sarbelio
    05/08/2012 at 8:48 pm

    Respeto al Artículo 85 de la Constitución, el problema consiste en que el mismo no puede ser reformado por estar comprendido dentro de lo que en Derecho Constitucional se conoce como “cláusulas pétreas”, es decir, disposiciones constitucionales que prohíben la reforma de otros preceptos de la misma Constitución.

    La Constitución de la República de El Salvador de 1983 tiene un Título III denominado “El Estado, su forma de gobierno y sistema político”, en donde podemos leer lo que su Artículo 85 dice al respecto:

    “Art. 85.- El Gobierno es republicano, democrático y representativo.

    El sistema político es pluralista y se expresa por medio de los partidos políticos, que son el único instrumento para el ejercicio de la representación del pueblo dentro del Gobierno. Las normas, organización y funcionamiento se sujetarán a los principios de la democracia representativa.

    La existencia de un partido único oficial es incompatible con el sistema democrático y con la forma de gobierno establecidos en esta Constitución.”

    En otras palabras, nuestra Constitución ha instaurado algo que en la ciencia política se llama “partidocracia”, es decir, al monopolio de los partidos políticos para acceder y ejercer el poder del Estado, lo cual a estas alturas de la historia ya es algo muy discutible.

    Pero por si eso fuera poco, parece que los diputados de los partidos políticos representados en la Asamblea Constituyente que aprobó nuestra actual Carta Magna allá en 1983 sintieron temor de que en el futuro alguien quisiera arrebatarles el monopolio del control del Estado, por lo que tomaron medidas para evitar que alguien amenazara su modo de vida, y es así como más adelante, la Constitución, al final de su Artículo 248 -y después de referirse al mecanismo para la reforma de su propio texto-, contempla la “cláusula pétrea” que textualmente dice así:

    “No podrán reformarse en ningún caso los artículos de esta Constitución que se refieren a la forma y sistema de gobierno, al territorio de la República y a la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República.”

    Por consiguiente, el Artículo 85 de la Constitución no puede ser reformado, por lo que siempre se había entendido que las candidaturas independientes para diputados eran inconstitucionales, y ese era el criterio que manejaba la Sala de lo Constitucional en el pasado; pero, como sabemos, con la Sentencia de 29-VII-2010, pronunciada en el proceso de inconstitucionalidad 61-2009, se vino a darle un giro de 180 grados a esta cuestión, pues con dicha resolución judicial, la actual Sala de lo Constitucional cambió el criterio anterior y habilitó las candidaturas independientes para diputados, lo cual sido entendido por los defensores de ese fallo como una “mutación constitucional”, es decir, como un cambio del sentido y alcance de la norma constitucional, o en palabras más claras, en un cambio de interpretación jurídica del texto del Artículo 85 de la Constitución, lo cual en sí mismo no es nada malo ni está prohibido porque las normas jurídicas están formadas por palabras y el lenguaje no es algo estático, sino dinámico, por lo que un vocablo, una oración o un párrafo de la Constitución puede cambiar de significado con el paso del tiempo para adaptarse a la evolución de la vida humana en sociedad, so pena de quedarse fosilizada, y por ende, de ser desacatada o ignorada por todo el mundo; en tanto que sus detractores simplemente sostienen que la Sala de lo Constitucional violó la Constitución porque al tenor literal del Artículo 85 de la misma se comprende que sólo se puede acceder a un cargo público de elección popular a través de partidos políticos porque esa era la intención de los legisladores constituyentes al momento de su creación en 1983.

    Como vemos, estos temas de política y Derecho Constitucional son muy polémicos, y por lo mismo, despiertan pasiones encontradas entre diversos sectores de la población, ya sea entre expertos en dichas materias o entre quienes no las conocen a profundidad.

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