La guerra en El Salvador y el bicentenario

Guerra_independencia Hoy que nos acercamos a la celebración del bicentenario de la independencia o del primer grito grito de independencia dado por uno de los Proceres mas insignes José Matías Delgado, y que lideró la independencia que culmino en 1821, es bueno que reflexionemos sobre la guerra civil que vivió el país en la década de los ochenta del siglo XX y que tuvo su  desenlace en los Acuerdos de paz de 1992.

Pero no hay que olvidar a las victimas sobre todo en la ofensiva del 11 de noviembre de 1989, que la guerrilla del fmln denomino "hasta el tope" en la cual murieron mas 500 guerrilleros y otros tantos efectivos de la Fuerza Armada de El Salvador, el culmen o si se puede decir uno de los acontecimientos que conllevo esta afensiva guerrillera y  que además más  sorprendio a toda la comunidad nacional e internacional fue el asesinato de los jesuitas y sus dos colaboradoras  el 16 de noviembre por parte del alto mando de la Fuerza Armada, tarea todavái pendeinte para la justicia salvadoreña.

¿Por qué relaciono esta fecha con el bicentenario?.

En parte por cuestión de memoría histórica, aquel fue un momento de liberación de los centroamericanos del yugo al que nos habian sometido la corona española con 300 años de colonización, y la guerra civil que vivió el país ha sido el acontecimiento mas importante de nuestra historia por vivir en una sociedad libre y democrática.

No voy a hacer un recuento de la guerra, pero si es necesario que ahora despues de algunos años de vivir en esta nueva etapa de construcción democrática revelemos el porque tiene significación un proceso tan largo de rebelión en que las fuerzas populares y el pueblo mismo se ha visto sometido a una minoría dominante que ha buscado no la inclusión de los sectores mas desprotegidos y si su exclusión.

Hay que tener en cuenta los factores externos tanto en aquellos momentos de la independencia se luchaba contra una potencia extranjera que era España y en la guerra civil del siglo pasado se vio involucrada la principal potencia de occidente como lo era los Estados Unidos quien fianancio toda la guerra y entreno al ejercito, si bien es cierto que estabamos ante un fuego cruzado producto de la guerra fria entre el bloque sovietico y el capitalismo de occidente.

Pero no fueron estas las causas. el problema fue meramente interno: había  mucha concentración de la riqueza en pocas manos, mucha pobreza urbana y rural, lo cual generaba una gran desigualdad y descontento, habia falta de democracia. La izquierda política estaba frustrada en su afan por llegar al poder por la vía electoral.

Ahora que las cosas han cambiado seguimos siendo un país que lucha por superar las exclusiones, que si no llegan a tiempo volveran los conflictos sociales. En este país se necesitan medidas mas radicales en el orden económico-social, para que logremos el desarrollo tan necesario para la inclusión y la equidad.

Todavía falta mucho por hacer, por eso es que me refiero al bicentenario no como una fecha mas sino como un ideal histórico de los pueblos en su camino por la liberación. Ya llegara el 5 de noviembre y lo celebraremos y ya llegara el 11 de noviembre y lo celebraran los partidaros del partido de izquierda ahora en el poder.

No hay que perder de vista que este país es muy vulnerable a todas las calamidades sociales y naturales por lo que necesita una recomposición total de los poderes en juego. Para ello se necesita una nueva Constitución Política entre otras cosas, un ajuste de cuentas en el plano de la democracia económica.

Tanto hablar sin hacer es una perdida de tiempo que las futuras generaciones no podran soportar.

Para ellos hay que invocar a todas las fuerzas de la nación para que se repita un nuevo Acuerdo (Un nuevo pacto social) o como quiera que lo llamemos, que democratice de verdad y no solo de fachada el Estado y la Sociedad. se puede todo lo que hace falta es la voluntad política y el genio político de saberse un pais donde todos nos necesitamos.      

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4 comments for “La guerra en El Salvador y el bicentenario

  1. Rigoberto Montano
    28/10/2011 at 1:53 pm

    En realidad, el día 5 de noviembre de 1811 no se produjo ningún grito de independencia en la actual capital salvadoreña, sino que todo lo ocurrido no fue más una rebelión popular contra las autoridades españolas iniciada por mestizos y aprovechada por los criollos en su beneficio, al punto que estos últimos pudieron tomar el poder en la entonces denominada Intendencia de San Salvador. El escritor marxista salvadoreño Alejandro Dagoberto Marroquín, en su obra “Apreciación sociológica de la independencia salvadoreña”, expresa lo siguiente: “Se han tejido una serie de leyendas y fábulas que, aureoladas con el prestigio de una pretendida tradición, tratan de presentarnos el movimiento del 5 de noviembre como la obra perfectamente planificada de los eximios patriotas Delgado, Arce, Lara, etc. Toda la gloria de este movimiento la capitalizan en su beneficio los criollos insurgentes, sepultando en el olvido a los millares de seres anónimos, ladinos e indios, que fueron realmente los motores de la insurrección. (..)” (Marroquín, Alejandro Dagoberto, Apreciación sociológica de la independencia salvadoreña, Segunda Edición, Dirección de Publicaciones e Impresos, Consejo Nacional para la Cultura y el Arte (CONCULTURA), Biblioteca de Historia Salvadoreña, Volumen 7, San Salvador, El Salvador, 2000, Página 68.) Y el mismo historiador salvadoreño Pedro Escalante Arce en la cápsula televisiva “Verdades del Bicentenario”, ha dicho claramente que José Matías Delgado nunca tocó la campana de la iglesia católica de La Merced en esa fecha, y que ese episodio sólo es una “leyenda muy bonita”, en su opinión.

  2. Rigoberto Montano
    28/10/2011 at 1:54 pm

    Los hechos del mal llamado Primer Grito de Independencia ocurrieron así: En la noche del 4 de noviembre de 1811, un grupo de mestizos se concentró frente a la casa del intendente de San Salvador, Antonio Gutiérrez de Ulloa, para exigir la seguridad de algunos sacerdotes católicos sobre los que había orden de arresto por parte de las autoridades españolas de Guatemala por considerarlos cómplices de los rebeldes mexicanos que luchaban por la independencia de su país. El intendente le dijo a la multitud que él no podía hacer nada, pues ese asunto no era su competencia, y ordenó a los españoles que se armaran. Las protestas fueron controladas por los dirigentes criollos, quienes lograron convencer a los manifestantes para que se retiraran del lugar.

    Al amanecer del 5 de noviembre, el intendente mandó tocar la campana del cabildo para deliberar sobre los hechos ocurridos el día anterior. Pero en esa mañana se presentaron más personas que las de la noche pasada. La multitud manifestó su malestar ante el intendente, aunque nadie se expresó desconociendo a las autoridades de Guatemala. Sin embargo, se produjeron disturbios en la ciudad cometidos por individuos que recorrieron las calles, capturaron a algunos comerciantes y apedrearon las casas de los españoles, para después apoderarse de una cuantas armas. También muchos habitantes pidieron la captura de las autoridades de la Intendencia de San Salvador y de los demás españoles.

    Los criollos llegaron a un acuerdo con las autorices de la Intendencia de San Salvador, decidiendo proteger a los funcionarios reales y demás españoles en los conventos católicos de la localidad. Posteriormente, los vecinos de la ciudad pidieron la libertad de curas detenidos o en vías de serlo, motivados por la ternura y la indignación. Como el intendente reitero que él no podía acceder a peticiones que no eran de competencia, el público se violentó y los criollos tuvieron que intervenir calmando a la multitud.

    Ante la anarquía que reinaba en la ciudad, se reunió un cabildo abierto en el se eligieron nuevas autoridades, entre ellas, un nuevo alcalde, pero la presencia del intendente y los españoles, acaloró los ánimos de la multitud y se remudaron los desordenes, por lo que los criollos tuvieron que intervenir de nuevo para clamar a la gente. Al final, el intendente tuvo que ceder y reconocer lo actuado por los criollos, y una vez cerrado el acuerdo con ellos, se desplegaron patrullas por la ciudad para proteger a los españoles de la furia popular.

    El 7 de noviembre se celebró otro cabildo abierto en el que se reorganizo el gobierno de la intendencia de San Salvador, donde se nombraron alcaldes y regidores del nuevo ayuntamiento, el cual procedió a nombrar como intendente a José Mariano Batres en sustitución de Antonio Gutiérrez de Ulloa, quien se refugio con su familia en un convento católico regido por los dominicos. Y fue así como los criollos tomaron el poder en la Intendencia de San Salvador.

  3. Rigoberto Montano
    28/10/2011 at 1:55 pm

    La anterior narración es una descripción resumida que he tomado de la obra “Manual de Historia de Centroamérica” de Rodolfo Cardenal. Por cierto, este autor es contundente al negar que este movimiento insurgente fuera de corte independentista, al manifestar la siguiente opinión: “De los hechos y los documentos que dan fe de ellos se concluye que los criollos que se apoderaron de San Salvador, manipulando hábilmente a los vecinos de los barrios de la ciudad, sólo reivindicaron el derecho a integrar un gobierno provincial que promoviera y defendiera sus intereses, pues, por lo demás, aparentemente eran monárquicos. Una vez conseguido aquel objetivo, intervinieron para calmar los ánimos de los vecinos y reafirmaron su lealtad al rey. El 11 de noviembre, en el cabildo, derrotaron una moción que pedía capturar a los españoles. Para evitar que los manifestantes continuaran recorriendo las calles de la ciudad, organizaron una fuerza de vigilancia con 300 hombres. Asimismo, dieron protección personal al intendente depuesto y a su familia. No les resulto fácil restablecer el orden, San Salvador estuvo seis días sin ninguna autoridad y durante más de un mes, los alcaldes cambiaron constantemente.” (Cardenal, Rodolfo, Manual de Historia de Centroamérica, Primera Edición, 1996, UCA Editores, San Salvador, El Salvador, Octava Reimpresión, 2008, Página 208.)

    Y para terminar, no me queda más que citar lo que dice el libro de texto “Historia del istmo centroamericano” sobre estos acontecimientos, así:

    “Mientras las élites participaban en el proceso constitucional, otros sectores reaccionaron violentamente contra la nueva situación. Revueltas populares, con la ocasional participación de las élites, estallaron en varios pueblos y ciudades de El Salvador y Nicaragua, en 1811 y 1814. El origen de estos movimientos fueron dos décadas de crisis económica que les precedieron, los donativos que se exigían para la defensa de la metrópoli y las tensiones provocadas por la desaparición del lejano monarca, base de la legitimidad imperial. Ninguna de estos movimientos tenía como meta la independencia, sino exigir que se aliviaran las cargas fiscales, así como defender los derechos y prerrogativas que cada grupo étnico había obtenido del gobierno colonial.

    Estos movimientos dieron lugar a una represión que llenó las cárceles de la ciudad de Guatemala, coadyuvando a la organización del único movimiento claramente independentista: la conjuración de Belén. En ella participaron personalidades de la ciudad de Guatemala y otros de provincia, como el caso de Tomás Ruiz, sacerdote indígena oriundo de Nicaragua. Fue descubierta en 1813 gracias a una traición, cuando apenas se estaban fraguando los planes para una insurrección que liberaría a los presos políticos, detendría a las autoridades españolas y proclamaría la independencia. (…)” (Acuña Ortega, Víctor Hugo y otros, Historia del istmo centroamericano, Tomo II, Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana, San José, Costa Rica, 2000.)

  4. Rigoberto Montano
    28/10/2011 at 2:01 pm

    Se me olvido decir que la página citada del libro de texto “Historia del istmo centroamericano” es la 275

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