Homenaje a una heroína salvadoreña. María Guardado, “Lenchita”

lenchita

CUANTO TENGAS QUE DECIRLE ALGO A ALGUIEN, EN VIDA HERMANO, EN VIDA. (Por Marina Manzanares Monjrás-Mariposa de El Salvador-.)

Estimadas compañeras y compañeros, amigas y amigos, camaradas:

Este día la compañera Miriam Huete,  me comunicó que la heroína salvadoreña María Guardado -compañera «Lenchita»-, ha sido notificada con cáncer del colon… Me estremeció la noticia.

Miriam, tuvo la gentileza solidaria de comunicarme con Lenchita quien me mandó este mensajito:
“Hola Marina, soy Lenchita (Miriam está escribiendo por mi). No te preocupes, me siento fuerte y que estoy admirada que tan pronto lo supiste. Gracias a Miriam que te dijo. Voy a empezar a tomar buenas medicinas naturales y se que voy a mejorar. Con relación al video si me gustaría que llegue al mundo entero si es posible. Por medio de Miriam te mantendré informada y que se que primero Dios estaré curada. Siempre con medicinas naturales. Te mandare un poema con Miriam que hice para tus papás. Eso es todo porque me tengo que ir. cuídate y nos vemos”.

Lenchita

Es posible que  quienes no conocen a María Guardado, la camarada «LENCHITA», se preguntarán porqué les informo de ella, de su enfermedad… Déjenme decirles que María Guardado-Lenchita-, es una mujer baluarte de nuestra lucha histórica salvadoreña; es de las pioneras de aquella gesta rebelde, cuando el compromiso era total y lleno de conciencia.
MARÍA GUARDADO, ES ADEMÁS,  UNA SOBREVIVIENTE  DE TORTURAS EN EL SALVADOR.
En enero de 1980 fue secuestrada por 10 hombres armados que la torturaron hasta darla por muerta…Nuestra amada Lenchita, sobrevivió y su testimonio ha circulado nacional e internacionalmente, aunque su caso sigue impune como tantos otros.    La lucha de esta heroína salvadoreña nunca ha tenido tregua, su aporte lo da cada día  desde donde quiera que esté y es una mujer muy respetada y querida por quienes la conocemos.   (Como verán, mas abajo de esta nota, está el link del video denunciativo- testimonial de nuestra Lenchita.)

Al recibir la noticia de la grave enfermedad de nuestra María Guardado-«Lenchita», de inmediato me remonté al San Miguel de  antaño, a mi barrio La Merced y reviví la silueta de Lenchita, con el montón de papeles en sus manos, con su falda gris pachuco y sus blusita de dacrón, con sus lentes de miope intensamente inteligente, con su pelo largo y liso atrapado en una cola,  su mirar sereno, su sencillez, su  paciencia, su andar tranquilo y firme y sobre todo su convicción revolucionaria comprometida hasta el tope. 

Rebobiné el tiempo y me subí a la piscucha de Paquito Cutumay para volar  hasta aquellos años 70, cuando yo solo era  una joven inquieta  de 16 años, rebelde sin causa. No quería saber nada de nada, más que del colegio a la calle con mis amigas o con los novios, de fiesta en fiesta, a pesar de que en mi casa, la luz revolucionaria se estaba encendiendo.
Lenchita -quien junto a mi hermano Rubén militaban en el Partido Comunista (PCS) = UDN- en esos días se convirtió en mi  motorcito ideológico; no se cansaba de escuchar los ruegos de mi madre pidiéndole que me encarrilara en el compromiso revolucionario porque yo no la quería escuchar ni a ella ni a mi hermano, a pesar de que mi hermano ya me había puesto a leer la obra de Máximo Gorki «La Madre» la cual leí y leí varias veces pero hasta allí.   Lenchita fue mas astuta conmigo, al suave -como se dice- y con mucha paciencia,  me fue comprometiendo en las filas gloriosas de la militancia revolucionaria de las cuales nunca más me salí hasta el día de hoy, porque ahora sí comprendo que mientras existan las injusticias, el compromiso revolucionario y las luchas no terminan.

Recuerdo cuando una tarde cualquiera y no cualquiera, me dijo: «Marinita venga, necesito mecanografiar estos folletos y quiero que usted me los transcriba. Haga un tiempecito»…Y por puro respeto le dije que si…De allí para allá, no me soltó y  hasta hoy, nunca mas dejé el teclado… Lenchita después de las transcripciones me ponía a leer los textos para finalizar con preguntas de lo que había entendido… Ni cuenta me di cuando ya era militante de la Asociación de Estudiantes Salvadoreños-AES-… La historia es larga y larga… pero antes que se me olvide, les quiero contar que Lenchita junto a mis padres y mi hermano, montaron la «imprenta» artesanal clandestina en mi casa en esos días y lo más genial fue  que mientras nosotros éramos del PC, mi mamá se enroló con los de las FPL, pero igual, se producía la propaganda de ambas organizaciones revolucionarias porque en mi casa, por lo menos en ese rinconcito garrobero, NO había  sectarismo partidario, todos éramos camaradas, ¡TODOS ESTÁBAMOS CONTRA LA OPRESIÓN Y LA INJUSTICIA!.-

Lenchita, la compañera con la cual nos escapamos muchas veces de las garras de la Guardia Nacional en San Miguel, la compa que cuando la Policía de Hacienda-PH-, nos cercó frente al Colegio Politécnico mientras hacíamos un mitin de concientización para que los estudiantes se sumaran a nuestras huelgas estudiantiles que ya habíamoss iniciado en el INIM-Instituto Nacional Isidro Menendez y en el Liceo Oriental, al ver que los PH tenían en sus manos a un compa se lanzó hacia ellos para arrebatárselos mientras yo con el megáfono gritaba la denuncia y los estudiantes cercaron a los cuilios y al final los malditos cuilios no se llevaron a nadie.   Lenchita la que acompañó a mi mamá a las instalaciones de la Policía Nacional cuando a un grupo de estudiantes uniformados nos habían capturado durante el desfile bufo de los universitarios migueleños y nos mantuvieron gran parte del día en la sala de interrogación hasta que nuestros padres o familiares nos llegaron a reclamar.   La que con sus manos proletarias de mujer comprometida con la justicia, estampó junto a otros compas en distintas paredes de San Miguel aquella pinta que decía: «Fascistas Liberen a Rubén Manzanares», cuando la Policía de Hacienda secuestró y mantuvo desparecido por mas de 40 días a mi hermano mayor.

Son tantas las anécdotas  vividas con María Guardado, camarada Lenchita, alma y corazón rebelde que afincó en San Miguel junto a otros y a otras camaradas un precioso ejemplo de lucha, de valentía y decisión aún ante sus torturadores a quienes doblegó con su firmeza hasta cansarlos y lograr que la dejaran medio muerta pero mas viva que nunca…Allí está Lenchita ahora enfrentando positivamente esa enfermedad, derrumbandola y sin dejar de dar su importante aporte revolucionario como siempre lo ha estado dando en la ciudad donde vive y a donde quiera que ha ido con su testimonio, con sus experiencias y sus valores revolucionarios.

Después de este paréntesis narrativo de los días y noches revolucionarias de nuestra heroína, mujer valiente, militante de todos los tiempos, María Guardado «LENCHITA», a quien junto a mis padres y mi hermano,  debo el honor de haber tenido la oportunidad de adquirir la conciencia revolucionaria, desde estas letras, desde este exilio forzado a raíz del cruel asesinato político contra mis padres y mi hermano menor, Lenchita,  te mando un beso, un abrazo,  todo mi amor y mis más sinceros deseos solidarios de que te recuperes lo mas pronto posible de esa enfermedad.

¡Te quiero y como siempre y sobre todo te admiro y respeto mucho. Lenchita amiga y camarada!.-

Pdta/ según entiendo ya Lenchita está recibiendo el apoyo de los compas del partido- fmln- en la ciudad donde vive quienes de inmediato se han volcado en solidaridad con nuestra companiera.

CONOZCA EL TESTIMONIO DE MARÍA GUARDADO «LENCHITA», SOBREVIVIENTE DE TORTURA:

GUERRA DE EL SALVADOR / SECUESTRO DE MARÍA GUARDADO


http://youtu.be/XwUz1v3qBpM

 

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2 comments for “Homenaje a una heroína salvadoreña. María Guardado, “Lenchita”

  1. carlos rico
    03/09/2012 at 8:54 am

    Ojalá que la señora cuando dice que tomará «medicina natural» no se refiera a menjurges recetados por «brujos» de barrio o cantón. Es necesario que nuestro pueblo abandone esos mitos de menjurges,o pócimas recetadas por individuos sin calificación científica. Lo mejor es que vaya donde un médico, o mejor dicho en un país normal eso es lo ideal y correcto, aunque en este país ya sabemos lo dificil que es tener asistencia de salud de calidad, pero debemos de luchar contra nuestras propias ignorancias. Que se recupere!

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