Guía práctica para salir de una crisis económica personal. Parte 3

Paso 4 Enfrentar a nuestros deudores

Ante todo debemos estar conocedores de nuestras deudas y de nuestra capacidad de pago, por lo que una vez con el presupuesto hecho y el conocimiento preciso de nuestra situación y capacidad, debemos hacer frente a los deudores, no para pelear contra ellos sino para dejar en claro nuestra situación y nuestra disposición para arreglar el problema, a los deudores no les interesa mucho cobrarse las garantías, pues esto lleva un gran desgaste para todos, lo que realmente les interesa es recuperar su dinero.

Si son tarjetas de crédito, bancos o almacenes, debemos acercarnos para discutir nuestra situación y acordar un plan de pago que se adapte a lo que habíamos planificado pagar periódicamente, es decir buscar que nos queden las cuotas que previamente habíamos calculado al establecer nuestro presupuesto.

Este es un proceso de negociación ya que el deudor generalmente amenaza con que debe hacerse efectiva la cancelación de la deuda total de inmediato o iniciarán proceso de embargo.

Generalmente a las compañías no les gusta iniciar estos procesos por lo que si usted les ofrece un plan de pagos constante y garantizado terminarán accediendo, aunque posiblemente le toque ajustar su presupuesto a las cuotas acordadas.

Dar este paso requiere valor y decisión, puesto que es natural sentir vergüenza ante una situación de estas, pero se trata de nuestra estabilidad financiera y la de nuestro núcleo familiar por lo que no podemos iniciar un proceso de recuperación económica sin antes haberlo discutido y acordado con nuestros deudores.

Entre más tiempo tardemos en acercarnos a los deudores, más complicada se volverá nuestra situación financiera, si se llega al embargo, resultará complicado para todos ya que con ciertas variantes y dependiendo de las leyes vigentes de cada país para situaciones como estas, no se puede dejar en la calle a una persona, es decir que no se puede expropiar de sus bienes de forma absoluta, sino que se llega a situaciones de embargo parcial del sueldo y de ciertos bienes bajo estricto control que se vuelve complicado de manejar para las empresas por lo que generalmente prefieren arreglarlo “por las buenas”.

No tengamos miedo ni vergüenza y enfrentemos a nuestros deudores.

Al principio cerrarán toda puerta a negociación, exigirán su pago completo y se mostrarán reacios a todo intento por conciliar, pero si usted amigo lector, se mantiene firme y les dice claramente lo que puede hacer, dejándolos a que tomen la decisión de hacer efectiva la deuda por medio de la garantía o del acoso a su codeudor, dígales que ni modo, que procedan.

En la mayoría de veces, ellos terminan accediendo a un plan de pagos, que buscarán poner mas ajustado de lo que usted proponga, como le dijimos antes, esto es un proceso de negociación y debe estar atento a que no  se imponga un plan de pago que no pueda cubrir, porque caerá nuevamente en mora.

Acuda a instancias de protección al consumidor y manifiéstelo, como ya expresamos, las instituciones financieras no quieren llegar a estos extremos, porque resulta mas desgastante para ellos recuperar las moras por la vía judicial, así que no tendrán mas remedio que conciliar.

Manténgase firme en su plan de pagos hasta que lo logre.

 

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