Estrategias nacionales y mundiales para enfrentar la pandemia del covid-19

Por: Francisco Quintanilla

Determinar o definir las estrategias nacionales y mundiales que se pueden o deben asumir para enfrentar efectiva y eficazmente la pandemia del covid-19 y los estragos que está provocando a la humanidad, dependen en gran medida de determinar cuál fue el origen del virus que produce la covid-19; estrategias que no se pueden determinar, planificar y ejecutar sin más, es decir, al margen de conocer con certeza de cuál fue su origen.

Dos han sido, los más posibles orígenes del virus que genera el covid-19: el primero, que se consideró que había sido una creación de laboratorio con el nefasto propósito de reducir la población y controlar la natalidad mundial, y el segundo origen, que es considerado este virus, como una producción natural, es decir, como una mutación. Este segundo origen, es el que se le ha dado mayor aceptación, contrario al primero, que fue desestimado “científica” y políticamente.

A pesar, de que el primer posible origen de tal virus, fue desestimado, en este mundo, donde los poderes más poderosos y oscuros, hacen y deshacen a su antojo, no se debería de dar por descartado tan fácilmente como posible origen del virus (SARS-COV-2) que produce la covid-19.

Ambos posibles originadores del SARS-COV-2, son de naturaleza distinta; el primero de carácter humano, científico-experimental, social, económico y político y el segundo de carácter natural.

Para diseñar las estrategias curativas y sobre todo preventivas efectivas y eficaces, es determinante, conocer con certeza el origen de dicho virus, ya que como se ha dicho, su naturaleza es distinta.

Si su origen fue en un laboratorio con claros propósito sociales, económicos y políticos -reducir la población mundial-, pues las estrategias curativas para combatir la pandemia, deberán surgir también de laboratorios distintos, alternativos de donde se produjo, acompañadas de estrategias preventivas a corto, mediano y largo plazo.

A corto plazo los gobiernos nacionales y mundiales deberán echar a andar no sólo las trilladas cuarentenas domiciliares, sino que también, en el caso de los países empobrecidos como los latinoamericanos y africanos, los equipos comunitarios en salud (ECOS), fortalecer las organizaciones comunales y organizaciones eclesiales de base, las organizaciones sociales, para que de su seno derive la creación de estrategias y acciones  para afrontar la pandemia y sus efectos, y no estrategias impuestas de arriba hacia abajo, ya que estas estrategias impuestas, casi nadie les hace caso.

Las mejores estrategias y soluciones son las que surgen desde abajo y desde adentro y no desde arriba y desde afuera.

A mediano y largo plazo, todas las organizaciones sociales, políticas, religiosas, ecológicas, etc., nacionales y mundiales, deberán constituirse y consolidarse en un solo sujeto de la historia, capaz de derrocar a esos poderes oscuros que han sometido a la inmensa mayoría de la humanidad a un empobrecimiento que supera con creces los límites de deshumanidad y cambiar radicalmente el rumbo de destrucción de la humanidad por otro de continuidad de la especie humana con altas dosis de  justicia social, de  libertad y de una progresiva liberación.

Ahora bien, si el origen del SARS-COV-2, no fue de laboratorio, sino una producción de la naturaleza, hay que tomar muy en cuenta, que, en este caso, hay una similitud, con respecto a la creación de laboratorio, y es que de alguna manera o de muchas maneras, es una reacción reclamaría, confrontativa, apelativa y cuestionadora de la naturaleza en términos generales a un modo de producción capitalista basado en el consumismo, en una máxima explotación de la humanidad y en la destrucción y contaminación masiva del medio ambiente. En otras palabras, en esta respuesta o reacción de la naturaleza hay un cuestionamiento natural de la naturaleza a las ambiciones infinitas de un mayor y absoluto poder económico, político, social, cultural y militar de unos cuantos sobre la totalidad de la humanidad y sobre la totalidad del planeta; ambición, que queda también evidenciada, en el primer posible origen (de laboratorio), ya que, si se creo intencionalmente en un laboratorio, fue como sostienen muchos a nivel mundial, para reducir la población mundial o también para experimentar con armas no convencionales que les permita a los que financian su creación, derrotar y dominar más fácilmente a los que compiten por el mercado internacional o a todos aquellos que pongan en riesgo sus ambiciones de dominio absoluto sobre todo el planeta y sobre todo lo que en él, habita.

Si el origen del SARS-COV-2, fue natural, entonces las estrategias para enfrentar la pandemia de la covid-19 son un poco diferentes pero los propósitos siguen siendo los mismos.

Son un poco diferentes, porque además de impulsar todas las estrategias y acciones mencionadas, si el origen hubiese sido en un laboratorio con claros propósitos diezmadores de la población humana a nivel mundial, se deben incluir estrategias y acciones tendientes a disminuir considerablemente la contaminación y destrucción del medio ambiente, provocado sobre todo por las grandes empresas y empresarios nacionales y transnacionales.

Estas estrategias y acciones, por su naturaleza, es imposible que sean asumidas e impulsadas por la inmensa mayoría de gobiernos a nivel mundial, ya que ellos por su naturaleza, responden a los intereses capitalistas. Los gobiernos nacionales de países pobres como los latinoamericanos, siempre, con excepción del de Cuba y Venezuela, han sido genuflexos, se mueven no a donde sus pueblos les exigen, sino a donde les dictaminan los intereses de los gobiernos de los grandes imperios capitalistas. Por lo que deberán ser asumidas por los mismos pueblos, para lo cual las organizaciones sociales, culturales, comunitarias, religiosas y ecológicas, deberán organizarse y fortalecerse.

Los pueblos organizados a su interior, deberán para ser más fuertes, organizarse también hacia su exterior, es decir, desarrollar y fortalecer la organización internacional, si se quiere aumentar el poder y la posibilidad de revertir el rumbo de la historia de la humanidad, que tal como va y con la celeridad que va, ineludiblemente, va hacia su destrucción total.

La urgente e imperiosa reversión de la historia implica exigitiva e ineludiblemente sustituir radicalmente la lógica del consumismo por la lógica del consumo.

Mientras la lógica del consumo implica nada más la producción y el consumo de objetos que satisfacen las necesidades básicas y espirituales de la humanidad, la lógica del consumismo exige la producción a gran escala sobre todo de objetos que “satisfacen” las seudonecesidades, cuya venta, les genera una ganancia exponencial sobre todo a los propietarios de las grandes empresas transnacionales.

La lógica del consumismo es el aura, es en esencia el espíritu del capitalismo y de los grandes capitalistas, que aparte de generarle una plusvalía exponencial, está produciendo no sólo la explotación de la inmensa mayoría de la humanidad, sino que también, la destrucción del planeta y el fin de la humanidad.

Esta sustitución urgente de la lógica del consumismo por la lógica del consumo, debe ir acompañada de la sustitución, como lo dijo Ignacio Ellacuría, de la cultura de riqueza por la cultura de la pobreza. Es decir, de acuerdo a lo sostenido por este filósofo, que, dado que resulta imposible que la inmensa mayoría viva bajo la lógica del consumismo ya que el planeta tierra ya no aguantaría más con tal lógica, es más fácil, saludable y posible pensar en una distribución equitativa de la pobreza, es decir, que todos sin exclusión tengamos y desarrollemos una vida no sólo modesta sino mucho más más sencilla.

Revertir la historia de la humanidad y del planeta tierra, también exige zubirianamente dicho, desuyo, que en la relación desarrollo científico-técnico y medio ambiente, sea el medio ambiente quien este al centro y el desarrollo científico-técnico quien este girando en torno a él.

Por último, revertir la historia de la humanidad y del planeta tierra exige definitivamente, en la relación producción y ganancia económica capitalista-transnacional y el medio ambiente, un giro copernicano, donde lo que ha estado al centro (la producción y la ganancia económica exponencial capitalista transnacional), pase radicalmente a la periferia, y el medio al ambiente al centro. Este giro copernicano, también debe aplicarse e impulsarse en la relación plusvalía y bienestar humano. Es el ser humano y la humanidad en su conjunto quien debe estar al centro y todo desarrollo económico girando en torno al bienestar de toda la humanidad.

No iniciar lo más pronto posible con la reversión de la historia humana y la del planeta tierra, es, por una parte, no haber entendido las señales escatológicas y apocalípticas, que la naturaleza del planeta tierra y del universo nos están desde hace ratos enviado, y por otra, no haber entendido, que la humanidad todavía, con escaso margen, está a tiempo de revertir la historia y evitar la destrucción total de la humanidad.

07/08/2020

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