El costo de la Mano de Obra – La gran mentira empresarial. Parte II

De empresas y empresarios

Para entrar en materia, comenzemos preguntándonos ¿Que es una empresa?.

Para no perdernos en el mar de definiciones que al final terminan en lo mismo dicho con diferentes palabras, nos limitamos a una de las definiciones de la palabra ofrecidas por el diccionario de la Real Academy of Spanish Lingua que dice:

Empresa
2. Unidad de organización dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios con fines lucrativos.

empresas Toda empresa de tipo económico ya sea que se dedique a la compra-venta de bienes, a la producción y comercialización de los mismos o a la prestación de servicios, se funda sobre la base de obtener utilidades (es decir ganancias que son repartidas entre los dueños, llamados socios accionistas), al finalizar un período que normalmente coincide con las fechas de inicio y fin de un año calendario, el cual para efectos financieros se denomina “año fiscal”.

Esto significa que el capital invertido por los accionistas, socios, dueños o como quiera llamárseles debe rendir utilidades, o sea, generar ganancias que puedan ser repartidas en “líquido”, o sea billete contante y sonante para que el negocio que han emprendido se considere rentable y así sea atractivo seguir manteniéndo la inversión monetaria por estos socios, que se denominan capitalistas (porque aportan su capital para obtener un beneficio económico a cambio).

En pocas palabras: Un negocio, comercio, fabrica, etc. no se funda por un objetivo social, como sería dar trabajo a los miembros de una comunidad o crear riqueza a la comunidad sino con la única y exclusiva meta de producir ganancias que que puedan ser repartidas entre los dueños de la iniciativa comercial o productiva, sin embargo en el devenir del negocio, se genera actividad comercial en torno a él, se crean fuentes de trabajo y se logra poder adquisitivo en la población circundante que al final conlleva o debería conllevar a un estado de riqueza que alcanza a los miembros de la comunidad que “tienen la suerte” de laborar para la empresa en cuestión .

El egoismo como motor de la sociedad

Así nace el concepto de que el motor de la sociedad es la natural inclinación humana a buscar su bienestar particular, ejemplificada en un sentimiento que los venerados y respedatísimos teóricos capitalistas, liberales, neo-liberales o como se les denomine, defienden con tanto ahínco: El egoismo, ese sentimiento inherente, según ellos, a la condición humana, que convenientemente canalizado por la sociedad capitalista, se convierte en el verdadero motor de la economía, de la prosperidad y el desarrollo, el sano afán de estar en una condición mas confortable y segura económicamente, la productiva ambición de una vida mejor y seguridad es lo que mueve a los emprendedores a poner en riesgo sus bienes o capital e iniciar una empresa que como consecuencia de su creación, dará trabajo a su comunidad, traerá prosperidad y le proporcionará beneficios adicionales a todos sus miembros.

Todo esto se logra gracias a que la finalidad de una empresa es generar Utilidad o Ganancia que se obtiene cuando el bien o servicio se comercializa, es decir que se vende a quien lo necesita o lo cree necesitar a un precio superior al costo de haberlo obtenido o creado, pongamos un ejemplo en el cual un fabricante manufactura un vaso plástico y lograrlo, puso en riesgo su capital o adquirió un préstamo para ponerlo a trabajar, compró o arrienda maquinaria, compró o arrienda un local apropiado, contrató personal operativo que maneje la máquina, contrató personal administrativo que lleve las cuentas y otras gestiones particulares del negocio, como el control de impuestos al estado, trámites y además gasta en publicidad para que sus vasos se vendan.

El esquema básico de Utilidad es el siguiente:

Con el capital adquirió las posibilidades de fabricar el vaso y para eso gastó todo o casi todo el capital que invirtió y estos son sus costos que al momento de calcularlos, que se pueden clasificar en costos de materia prima (Polipropileno, polietileno etc.), mano de obra (sueldos directos de sus obreros) y Gastos de Fabricación (Energía eléctrica, depreciacion de máquinas, sueldos de supervisores, etc); resulta que cada vaso de plástico le cuesta al fabricante 20 centavos de dolar y los vende a 50 centavos, la ganancia final de cada vaso es de 30 centavos pero hay otros gastos que se deben considerar como los administrativos (sueldos de secretarias, contadores, papelería,etc.), de ventas (comisiones, sueldos de ventas, gastos de propaganda) y financieros (intereses de préstamos, etc) que le suman…digamos… otros 10 centavos al costo del artículo, con lo cual la ganancia neta es de 20 centavos, así si nuestro empresario vende unos 10,000 vasos en el mes obtiene una utilidad o ganancia de 2,000 dólares en el mes, pero dom empresario además de vasos fabrica, tazas, platos, recipientes, cubiertos, bandejas, picheles, etc.

negocio

Esto no es malo en su escencia, pues se supone que para poder fabricar todos estos productos el empresario debe contratar a varios trabajadores, el capitalista o empresario, lleva a cabo un “Contrato de trabajo” es decir un acuerdo entre él y sus futuros trabajadores, en el cual se define lo que dichos empleados recibirán como paga por efectuar su trabajo tras una negociación en la que al final ambas partes deberían salir ganando, es decir que el patrono debería obtener una persona calificada, eficiente y proactiva para hacer una labor necesaria en beneficio de la empresa y el empleado debería obtener un sueldo acorde a sus capacidades y aportes, que le permita llevar una vida digna de relacion directa con la importancia y dificultad física o técnica de su trabajo.

La realidad mis queridos lectores es muy distinta porque resulta que debido al egoismo (motor de la economía según los sesudos liberales), el empresario busca ganar más dinero del que normalmente ganaría y esto sería vendiendo los vasos a 1 dolar, sin embargo él no es el único que fabrica vasos y platos de plástico, sino que tiene “competencia”, que los fabrica y los vende a 55 centavos, por lo cual no puede subirle precio, sino que los vende a 50 centavos, pero como desea ganar mas que los míseros 20 centavos por vaso busca “reducir sus costos” y como normalmente no busca o no puede buscar materia prima mas barata y además le resulta engorroso optimizar su gasto de fabrica ahorrando electricidad, agua, etc., además él mismo y toda su familia trabajan en la fábrica como Gerentes y obviamente él se ha puesto un sueldo de 8,000 dólares mensuales por que es el Gerente Genera y así su esposa es la Gerente de Recursos Humanos y gana 4,000.00 su hijo es Gerente de Operaciones y gana 3500.00 etc. entonces debe buscar de donde reducir el costo de su vaso, pero por su naturaleza “egoísta” no se va a reducir el sueldo a la mitad, (de todos modos la fábrica es suya) así que busca quien se las pague y este rol se lo endosa al trabajador a quien no le paga el valor real de su trabajo sino que un salario mínimo legal y fijo porque el señor empresario tiene la ley de su parte.

Además como ya vimos, la empresa genera una “Utilidad” o ganancia a pesar de los costos elevados y esta ganancia al final del año es repartida entre los Socios como su premio por el esfuerzo de arriesgar su capital, es decir en buen cristiano que además de que se comen la mitad de su empresa, todavía al final se reparten lo poco que le logran sacar de ganancia.

Conste que este esquema que planteo no es general a todas las empresas en el mundo pero si muy aplicable a nuestras empresas y a muchas de todo el orbe planetario.

Lo que si debe ser claro es que el obrero con su trabajo genera mucha mas riqueza de la que recibe gracias a que existe algo que se llama “Salario Mínimo”.

Esta diferencia entre lo que en realidad vale el trabajo del obrero y lo que recibe como sueldo, la cual es “ganada” (sino robada) por el dueño de la fábrica (porque el trabajo directo de fabricación lo hizo el obrero, no el empresario), fue llamada “plusvalía” por un judío-alemán barbudo hace mas de un siglo, además de que encasilló esta diferencia de posición socio-económica dentro de lo que él llamó “lucha de clases” en donde hay un opresor y un oprimido, que ha persistido desde la era de esclavitud y pasando por todas las etapas económicas de la humanidad sigue hasta nuestros días bajo distintos nombres, Esclavo – Amo, Siervo – Señor Feudal, Obrero – Empresario, “nuevo hombre” – “jerarca comunista” y que coloca a los dos actores en clara y eterno antagonismo.

 

Continuará….

Be Sociable, Share!

3 comments for “El costo de la Mano de Obra – La gran mentira empresarial. Parte II

  1. Exgetal
    02/07/2011 at 8:42 pm

    Otra inversión que el pobre capitalista tiene que hacer, es en la de invertir en el partido político, para poder tener para tener acceso al gasto público sin tener que competir, además del ahorro que tiene con la evasión de impuestos.

  2. Rimbon
    04/07/2011 at 10:59 am

    Así como la sociedad se clasifica por escalas según lo que tiene (o como viva aunque no tenga nada), así sucede por su grado de inversión o trabajo. Existen los medianos, pequeños, micros y grandes empresarios según el gusto de cada quien. El sorbetero que anda con su carretón de sol a sol también recibe su elegante definición: “micro empresario”.
    No toda la gente tiene la capacidad de hacer producir su dinero; o mas bien, no haya la forma. Antes de la dolarización, una forma de tener ganancias sin arriesgarse era tener depósitos a plazo o cuentas de ahorros y los bancos pagaban hasta el 11% por depósitos a plazo y recuerdo a algunos compañeros de trabajo quienes al jubilarse la empresa les dió quinientos mil colones, y en un año ganaban CINCUENTA Y CINCO MIL COLONES de intereses.
    Después de la dolarización, los intereses pasivos “se vinieron al suelo” y la voracidad de los banqueros hizo, al estilo suizo, que los pobres asalariados les paguemos por tener nuestra cuentecita de ahorros (hay que mantener un mínimo; pago por usar los cajeros automáticos; sólo multiplos de cinco; pago de comisiones por excedernos en retiros como que no fuera nuestro dinero; etc).
    Elcaso de los “empresarios del transporte” es especial. Debido a su desprestigio, la empresa distribuidora de vehículos les vende el bus o microbús a corto plazo, con grandes intereses y grandes cuotas, pues consideran que es un riesgo darles créditos blandos.
    Como todo círculo vicioso, el dueño del microbús trata de sacar la cuota y para esto “achonea” el vehículo, lo carga hasta con el doble de su capacidad, no le dá mantenimiento y para colmo…el motorista y el cobrador le “hueveyan”. Total: en uno o dos años el vehículo ya no sirve.
    Los del gran capital o sea los “grandes empresarios” esos si “son vivos” y su rentabilidad la obtienen a costa de pagar salarios miserables; de robarse las cotizaciones de sus trabajadores; de hacerlos trabajar mas de ocho horas sin pagar sobretiempo; pero mas que todo, de no pagar los impuestos correspondientes al fisco.

  3. Vero
    22/02/2014 at 6:06 pm

    No pensaba encontrar un post asi en este sitio pero he quedado gratamente sorprendida esta vez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Maximum 2 links per comment. Do not use BBCode.