Efectos electorales en los partidos políticos y en la política partidaria en El Salvador

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Por: Francisco Quintanilla

En términos generales la tercera ley de Newton sostiene que a toda acción corresponde una reacción igual y en dirección contraria. En términos más sintéticos y populares, se diría a toda acción corresponde una reacción. Esta ley, explica ciertos aspectos del universo y del mundo físico, de alguna manera se puede utilizar para explicar el mundo social, y en concreto, para el caso, el mundo de la política partidaria.

Partiendo del anterior presupuesto, veamos, cómo se puede intentar explicar que es lo que está ocurriendo en El Salvador desde que se conocieron los resultados de las elecciones para presidente de la república hasta los acontecimientos o reacciones que ha ido mostrando sobre las dirigencias de los dos partidos que hasta las elecciones mismas los consideraban y se consideraban así mismos con los más grandes en cuanto a número de votantes, en cuanto a maquinaria electoral y en cuanto a su incidencia en la vida nacional.

Los resultados electorales de las recién pasadas elecciones presidenciales en El Salvador, que las más de sesenta encuestas de opinión pública fueron con anticipación y en forma procesual vaticinando, impactaron profunda y estrepitosamente no sólo en la imagen indestructibles que tenían los hasta ahora partidos políticos más poderosos de este país, sino que también en sus estructuras partidarias y en la forma como verticalmente ejercen y le imponen el poder a sus bases, y cómo consecuencia también en la forma de hacer política, es decir, en la forma como se venían relacionando con el Estado y con la sociedad salvadoreña.

Por supuesto todo impacto que un sujeto individual o grupal recibe producto de una fuerza poderosa, puede generar por lo menos dos tipos de reacciones: una de ellas, que tan fuerte es el impacto, el mazazo recibido, que lo deja grogui por toda la vida o lo que le quede por vivir, es decir, lo deja como una especie de vegetal, muerto en vida. Por lo tanto, no es capaz, este sujeto individual o grupal de asimilar ni mucho menos de entender que es lo que le pasó, qué es lo que le produjo tal estado de vegetación, y si no tiene, por su situación, capacidad de entender tal acontecimiento, mucho menos será capaz de superar la crisis, y volver a la vida con toda su plenitud. Estos sujetos individuales o grupales, terminan extinguiéndose.

Una segunda reacción, es que el impacto recibido los lleve, no a modificar su estructura, su maquinaria, su forma de hacer política, su forma de vincularse con el estado y con la sociedad donde está inmerso, sino a transformarla progresivamente, pero en forma radical. Por su puesto, esto lo haría, si el mazazo recibido, le mejora y les sensibiliza su conciencia y su capacidad intelectiva, para asimilar y entender en forma crítica y creativa para ajustarse dinámicamente a las exigencias que un determinado pueblo les plantea en un determinado momento o les ha venido plateando.

Pero antes de valorar cuáles son las reacciones de los dos partidos políticos que fueron más impactados, no sólo por los resultados electorales, sino que también con las actitudes y el comportamiento de la mayoría de la población salvadoreña dentro y fuera del territorio salvadoreño, valoremos otro fenómeno, para explicar lo del impacto o mazazo político-popular recibido por estos partidos.

En las ciencias físicas hay otro concepto interesante que puede utilizarse para explicar de alguna forma, qué es lo que les pasó a los partidos de ARENA con su coalición y al FMLN. Este concepto es el de baricentro, el cual se refiere al centro de gravedad de un cuerpo o al punto de aplicación de la resultante de un sistema de fuerzas.

El baricentro de un cuerpo físico, cuando éste presenta una densidad uniforme, es coincidente con su centro de masas. Lo mismo ocurre cuando la materia se distribuye en el cuerpo de manera simétrica.

El baricentro, más que un concepto es la aplicación del principio de la gravedad para la comprensión de algunos fenómenos físicos. Algunos ingenieros expertos en derribar grandes edificios en medio de grandes ciudades, los derriban fácilmente encontrándole el lugar preciso donde se encuentra el baricentro de dicho edificio, es decir, encontrándole, el punto donde se concentran las fuerzas o su centro de masas, es ahí donde le colocan las dinamitas, no pueden colocárselas en cualquier lugar, sino donde localizan dicho baricentro.

Nuevas ideas más como movimiento de masas que como partido político y su líder Nayib Bukele, presidente electo de El Salvador, supieron ambos pueblo y líder, líder y pueblo, detectar con mucha inteligencia, con mucha perspicacia y mucha pericia el baricentro de ARENA y del FMLN. Se dan cuenta que estos dos institutos políticos con el trascurrir del tiempo se redujeron en simples maquinarias electoreras, cuyo propósito fundamental y único era conquistar y mantener el poder para beneficio de sus cúpulas, desinteresados totalmente por las preocupaciones, lo sufrimientos y esperanzas del pueblo salvadoreño, desinteresados en ponerse en los zapatos o más bien en los pies descalzos de pueblo salvadoreño. Su relación temporal con este pueblo fue simplemente de carácter objetual, es decir, temporal, porque sólo se acordaban de él en los periodos electorales cuando necesitaban su voto, y objetual, porque habían reducido al pueblo salvadoreño a un objeto. Se olvidaron ambos partidos políticos, ambas maquinarias electorales, que este pueblo, nada más les estaba dando un compás de espera, a ver hasta dónde llegaba su cinismo deshumano. El 3 de febrero, el pueblo salvadoreño les recordó y les demostró que ningún político y ni ningún partido político tiene la potestad de ningunearlo, es de reducirlo, a nada, reducirlo a una cosa, y peor desechable, por el contrario, los desechables son los partidos políticos y sus dirigentes como políticos. No son para siempre.

Las declaraciones que se han escuchado, visto o leído por los diferentes medios de “información” de las cúpulas partidarias de ARENA y del FMLN, todo va indicando, que el impacto, que el mazazo que la mayoría del pueblo salvadoreño les propinó, los ha dejado grogui, los ha dejado como vegetales, encamados y entubados. Como vegetales, no son capaces de detectar ni las causas de su situación vegetal, ni mucho menos qué hacer para superar su tremenda crisis. Al no ser capaces ni de lo primero ni de lo segundo, son señales que van directos si no a su extinción, a su desaparición, al menos a su reducción mínima como partidos políticos con poca presencia en la palestra política-partidaria salvadoreña.

Ante lo anterior es necesario preguntarse y ante las valoraciones hechas por Nayib Bukele de que el 3 de febrero se superó el bipartidismo ¿es malo el bipartidismo?, para lo cual, es necesario sostener, que el bipartidismo como tal no es malo, lo malo reside en el tipo de bipartidismo desarrollado en El Salvador, que fue un bipartidismo perverso, institucionalizado en este país desde los mal llamados acuerdos de paz.

Este bipartidismo perverso, se institucionalizó entre la alta dirigencia del FMLN y la alta dirigencia del gobierno de aquel entonces que representaba los intereses de la oligarquía salvadoreña (ARENA), por supuesto todo esto con la venia del gobierno estadounidense. Este bipartidismo perverso, fue diseñado para funcionar en forma similar, como funcionan desde hace décadas las grandes corporaciones capitalistas, que anualmente se reúnen para repartirse un enorme pastel: el mercado internacional, y así aumentar geométricamente sus ganancias a costa del empobrecimiento también geométrico de las inmensas mayorías, que cada vez son más y más pobres.

ARENA y el FMLN, se repartieron el pastel, que en este caso no era el mercado salvadoreño, sino el Estado salvadoreño, para utilizarlo para beneficio propio y saquearlo, y como se sabe saqueando al Estado, le estaban robando al pueblo salvadoreño, cada partido sobre todo en los periodos que estuvieron gobernando, que según cálculos, solo en los cuatro gobiernos de ARENA, asciende lo robado a casi 38 mil millones de dólares, habría que saber también con la mayor precisión posible, a cuántos millones haciende el saqueo hecho por los gobiernos y gobernantes del FMLN.

Este bipartidismo perverso, es el que ojalá quede desechado por siempre de las tierras cuscatlecas, no es todo bipartidismo el malo. Un bipartidismo o un multipartidismo es necesario en toda democracia, más aún si no sólo es una democracia representativa, sino que también participativa.

Al preguntarse si el bipartidismo es malo, también es necesario preguntarse ¿es malo el unipartidismo?, al igual o similar que la valoración de bipartidismo, se puede decir, que el unipartidismo, por si mismo no es malo. Es malo, si, por una parte, utiliza al pueblo votante, nada más como una herramienta para llegar al poder, y por otra, si utiliza al Estado Salvadoreño, como un instrumento para beneficio económico y político propio, y se olvida que el Estado es para servir y beneficiar al pueblo, y no a ninguna cúpula partidaria o dirigente alguno. Aparte, de que un unipartidismo perverso es la antesala de un gobierno totalitario.

Se esperaría, entonces, que el triunfo electoral y político del movimiento y partido político Nuevas Ideas, sea el fin del bipartidismo perverso y la antesala del surgimiento de nuevos partidos políticos que asimilen de una vez y por siempre, tanto en la teoría como en la práctica que el horizonte de su accionar no está dentro de ellos sino fuera de ellos, es decir, está en el pueblo salvadoreño en general y sobre todo en las mayorías empobrecidas. Este pueblo es y deberá ser la razón de ser y de existir de un nuevo partido que se tipifique de vanguardia, más si se llama revolucionario. De no entender esto, el mismo pueblo se encargará de borrarlos absolutamente del escenario político gravando sus nombres en los anales de la historia, como los más indeseables.

La existencia de varios partidos políticos, que generen no retranca y zancadilla al que está comandando en los tres poderes del estado, sino que genere contradicciones criticas y creativas, para la elaboración, creación y perfeccionamiento progresivo de planes de nación a corto, mediano y largo plazo, así como sus diversos proyectos y programas, es más que necesaria, es la expresión histórica realizadora de la plenitud progresiva de la sociedad humana de la idea de que la unidad se logra respetando, potenciando y asimilando la diversidad.

Para terminar, con esta reflexión, destaco, que en esto de construir un país radicalmente distinto donde el bienestar del ser humano sea el centro de todo lo político y de todos los políticos, no sólo tiene que ver los partidos políticos, sino todas las fuerzas vivas de este país tales como: sindicatos, organizaciones sociales, colegios de profesionales, empresarios honestos, gobiernos municipales, escuelas, universidades privadas y la pública, etc.

Mientras tanto, en una larga noche, quizá la más oscura y la más larga, en la que atraviesa el pueblo salvadoreño, este pueblo sigue siendo sangrado, ayer, una familia originaria de Chalchuapa que había desaparecido hace varias semanas, fue encontrada muerta y enterrada, y los que cometieron este horrendo crimen, que no llegan ni a categoría de animales, siguen impunes, porque los derechos humanos de los no humanos, los protegen. Nayib Bukele y su gabinete de gobierno, tiene un enorme reto por delante, no sólo disminuir considerablemente la violencia, sino que meter a la cárcel de por vida a estos menos que animales asesinos, ya cada asesinato que cometen, hiere a todo un pueblo, que clama desde sus entrañas justicia y vivir en una sociedad pacífica y en paz.

08/02/2019

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