De aborto, religión e hipocresía. Caso “Beatriz”

feto

Ayer asistimos al que quizá sea el último capítulo de la novela en que se había convertido el caso de “Beatriz” (Nombre ficticio), una joven de 22 años, embarazada de una niña anencefálica, es decir, que le faltaba la mayor parte del cerebro, lo que significaba que esta criatura viviría mientras estuviese en el vientre de la madre, pero además “Beatriz” padece de “Lupus” una extraña enfermedad “autoinmune crónica”, que afecta al tejido conjuntivo como reacción del sistema inmunitario del cuerpo y cuyas causas son desconocidas, además no tiene cura.

Esta enfermedad complica la vida del paciente con síntomas generales como cansancio, fiebre, anorexia, dolores articulares y musculares, así como da manifestaciones en la piel, problemas renales, artritis, problemas gastrointestinales, pancreatitis, Anemia, baja en el nivel de plaquetas y glóbulos blancos, problemas cardíacos, renales, neurológicos, pulmonares, oculares, etc.

En el caso de “Beatriz” el embarazo era un agravante de su enfermedad, y al tener un niño sin cerebro, que de todas maneras iba a morir al nacer, solicitó que se le practicase un aborto terapéutico que a efectos prácticos está prohibido en El Salvador.

El 11 de abril de 2013, ‘Beatriz’ solicitó a la Sala de lo Constitucional interrumpir su embarazo porque su vida corría peligro al sufrir Lupus y tener un bebé sin cerebro.

La Sala de lo Constitucional, luego de 7 semanas, rechazó la solicitud de aborto de la joven y ordenó continuar con su embarazo de 24 semanas.

El 29 de mayo de 2013 la Corte Interamericana de Derechos Humanos, dictó medidas provisionales a favor de la joven y pidió al Estado salvadoreño que tomara medidas para proteger su salud y se le practicara un aborto terapéutico.

El Ministerio de Salud determinó que "Beatriz" podía ser sometida a un "parto inducido" y practicarle cesárea, porque ya había superado las 20 semanas de embarazo y, por tanto, técnicamente había prescrito también el período de un aborto.

Desde 1998 el aborto en El Salvador es penalizado en todas sus formas.

Este caso a levantado todo un debate a favor y en contra del aborto terapéutico, la iglesia se opone, la extrema derecha encabezada por la fundación Sí a la Vida mantuvo una cruzada "para defender el derecho a la vida" del bebé.

Las organizaciones feministas apoyaban la petición de "Beatriz", y todos estaban pendientes del desarrollo del caso y se desató una larga batalla mediática en pro y en contra de la petición de aborto terapéutico, las redes sociales se inundaron de mensajes como las de una de nuestras celebridades locales que tuiteó algo así el 10 de mayo (día de la madre), “Gracias mamá por no haberme abortado”.

Al final un tecnicismo de tiempo bastó para ejecutar un procedimiento que hubiese aliviado el sufrimiento de la joven varios meses antes, porque en el momento en que se practicó la operación, técnicamente no fue un aborto sino "un parto por cesárea".

La bebé nació viva, pero al estar sin cerebro, "vivió" (si es que se le puede decir así) como cinco horas y luego murió.

La primera dama de El Salvador, Vanda Pignato ha pedido que “dejen en paz a Beatriz”, que los medios de comunicación, la sociedad, los feministas, los grupos religiosos dejen de usar el caso para justificar sus ideas a favor o en contra del aborto.

Además arremetió contra la corte suprema de justicia por haberse tardado tanto en dictaminar:

"..la Corte dictaminó con mucha lentitud" sobre la solicitud de "Beatriz" además puntualizó que "cuando actúa contra el Gobierno lo hace en "24 horas", pero "para salvar la vida de una mujer actúa con más de 40 días" Vanda Pignato

Amnistía Internacional (AI) también se pronunció por el caso calificando de "vergonzosa y discriminatoria" la decisión de la Corte salvadoreña.

"Haber sometido a Beatriz a este largo proceso, demorando durante siete semanas la adopción de una decisión que afecta a una persona cuya vida corre un riesgo inminente, es algo cruel, inhumano y degradante" Amnistía Internacional

La batalla legal por este caso llevaba tintes religiosos, éticos, morales, humanos y sociales, las defensoras del aborto abogaban por la vida de la joven pero buscaban sentar un precedente que tanto la iglesia como las organizaciones contra el aborto temían, todo era intereses contrarios y en medio estaba “Beatriz” quien serviría de mártir para cualquier causa. La joven es de escasos recursos e incluso al llegar al hospital presentaba un cuadro de desnutrición severa, ahora.

¿Será que la iglesia, las feministas o las anti-aborto velarán por ella?

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