Cómo llegar de Yolocamba I Ta al Folk Ingles

YoloMagna

Desde que la música se convirtió en fenómeno universal o mas bien planetario de masas , existen aquellas melodías que trascienden la efímera popularidad que deja una buena canción y la acogida por el público es tal que se convierten luego en auténticos “Hits” o Súper Éxitos quedando clavados en el inconsciente colectivo de regiones enteras del mundo, indudablemente algunas son producciones de gran calidad y es lógico que gusten al público y otras veces son producto de la maquinaria publicitaria de las grandes corporaciones musicales.

Se han escrito libros y se han hecho películas en torno a estos temas, pero adicional al fenómeno de masas que significa una canción que llegó al nivel de “clásico”, se vienen a veces controversiales polémicas cuando alguien “reconoce” que la base melódica de una súper canción se inspiró otra digamos, mas “humilde” en cuanto a fama o difusión global y no recibió los créditos respectivos.

Así desde famosos y documentados supuestos plagios como el de George Harrisson que tuvo un pleito legal por su canción My Sweet Lord de parte de un grupo de jovencitas afroamericanas quienes reclamaban que el coro principal del gran éxito del ex-beatle había sido tomado “prestado” sin permiso de su canción.

Publicamos aquí, hace algunos meses, el triste caso de la canción “Dazed and Confused” original de Jake Holmes, pero grabada y hecho famosa de la mano de Jimmy Page y Led Zeppelin, sin otorgar ningún crédito durante años hasta que se puso una demanda.

En este último caso era evidente el “uso indebido” de toda la canción, su concepto, métrica y armonía, no obstante en otros casos en los que se levantaron litigios por supuesto plagio, se hicieron debido a extractos de la canción que suenan igual, algunas veces pequeños trozos melódicos que difícilmente pueden interpretarse como plagio ya que esa combinación de sonidos que se llama música puede coincidir de manos e inspiraciones diferentes, son casos en los que todas la canción es diferente y únicamente un trozo melódico es idéntico, pero a veces es tan representativo de la canción que cualquiera podría pensar que evidentemente se tomó el extracto para componer la canción plagiadora.

Hace años yo juraba ser el autor del solo de guitarra acústica de “Is There Anybody Out There?”, la conocida melodía de Pink Floyd, pues una de mis pocas composiciones musicales suena muy pero muy parecida al punteo acústico de dicha canción, tengo por ahí bajo mi autoría, un par de temitas musicales mas, que por su poca calidad y falta mía de interés por mejorarlos, posiblemente nunca vean la luz pública, no obstante, espero tampoco escucharlos alguna vez por la radio como obras de otras personas.

Creo que eso es lo que se siente cuando la inspiración individual produce los mismos lugares armónicos, pero uno alcanza la fama y el otro no, posiblemente un autor jamás haya escuchado al otro pero en un momento determinado llegaron a la misma combinación de notas, aunque hay casos descarados como el de Led Zeppelin y Jimmy Page a quien en realidad admiro mucho como guitarrista.

¿Que tiene que ver todo esto con Yolocamba I Ta?

Para empezar, ¿Quienes son o eran Yolocamba I Ta?

Yolocamba I Ta es un grupo de música popular salvadoreña, comprometido con la realidad histórico-social y cultural, fundado en 1975 por los hermanos Franklin y Roberto Quezada, Paulino Espinoza y Manuel Gómez, cuyo nombre es una formación con palabras de dos idiomas nativos, el Chorti y el Lenca, que significa conceptualmente desde “Tristeza de nuestro pueblo” hasta “Rebelión de la siembra”, según sus integrantes.

El grupo surgió del colegio Externado de San José, yo conocí personalmente a Paulino Espinoza y a su hermano Andrés dentro del movimiento Scout y asistí con ellos a mas de un evento nacional en el que pude apreciar la poderosa vena artística que dominaba a Paulino, tanto en las artes plásticas como en las musicales, además casualmente fui compañero de estudios y muy amigo de Nelson Quezada (Q.D.D.G), hermano de los otros fundadores, por lo que de alguna manera estuve bastante cerca del grupo y guardo mucho aprecio por su legado musical, cultural y artístico.

Sin embargo  escuchando música por ahí y por allá, de pronto, un día me topé con un grupo de Folk Ingles poco conocido en nuestra tierra, que viene tocando desde finales de los años 60, este grupo, inglés por cierto, se llama Magna Carta, liderado por el Folklorista Chris Simpson, mantuvo vigencia musical hasta el 2009 cuando decidieron ya no dar conciertos en vivo, pero volviendo al tema, hace algunos años, navegando por internet, yo estaba descubriendo algo de la música de este grupo y específicamente en el disco “Lord of the Ages” de 1973, encontré una canción llamada “Song of Evening” que al escucharla me dejó helado.

Pues dicha canción tiene un extracto melódico idéntico al de la famosa y bellísima canción, “Regalo para el niño” de Yolocamba I Ta, canción basada en el poema “Regalo para el despertar de un niño” de Oswaldo Escobar Velado, una exquisita muestra de calidad lírica y musical, que conmueve a quien la escucha y forma parte íntegra de nuestro acervo salvadoreño.

Al principio pensé, que posiblemente dada la avidez cultural de los artistas, en algún momento tuvieron contacto con dichas canciones del Folk Inglés y alguno de los integrantes pudieron escuchar la melodía y esta se quedó grabada en su inconsciente y salió a luz al componer años después “El Regalo”, pero rápidamente deseché la idea y mas bien pienso que es una coincidencia musical, pues aunque en la época de los setenta, uno andaba buscando música extranjera, era harto difícil conseguirla y menos de grupos tan poco publicitados como Magna Carta que incluso hoy en día es un perfecto desconocido en estas tierra, ya que entonces no existía internet ni nada que fuera ni remotamente parecido y la única forma de conseguir la música rara era teniendo el disco original o algún cassette grabado pero que debía venir del lugar original ya sea por viajes personales del interesado o por amistades que traían la música de otras regiones.

Escuchen ambos extractos

Yolocamba I Ta: Regalo para un niño

Magna Carta: Song of evening

 A pesar de las similitudes en los pequeños extractos, las canciones son totalmente diferentes y una pertenece al folk británico y la otra… digamos… al folk Salvadoreño, pero nos dan indicio de lo cercanos que pueden ser los géneros musicales a pesar de las barreras físicas y culturales, la música es una creación humana y como tal comparte sus virtudes, su grandeza y también sus defectos.

Les dejo ambas canciones para su deleite.

De Yolocamba I Ta “Regalo para un niño”

 

De Magna Carta: “Song of Evening”

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8 comments for “Cómo llegar de Yolocamba I Ta al Folk Ingles

  1. Exgetal
    22/08/2013 at 8:04 pm

    Humm, la similitud resulta muy halada de los cabellos…

    • Mau
      22/08/2013 at 11:45 pm

      Al contrario Exgetal, la melodía es idéntica pero es únicamente en un corto tramo, por lo que yo lo calificaría de coincidencia, las letras son totalmente diferentes pero la cuestión es que se han levantado juicios por cosas así, cuando realmente es muy dudoso que hayan escuchado alguna vez a ese grupo que hasta hoy me entero que existe.
      Buen post, realmente lo saca a uno por un momento de toda la podredumbre que nos ha tocado presenciar.

      • Exgetal
        24/08/2013 at 7:46 pm

        Para ser sincero no tengo mucho oído musical, seguramente por eso no los escucho muy parecidos, sin embargo es grato recordar esta interpretación magistral de Yolocamba I Ta que en los años de la guerra sonaba como un himno a la paz, eran tiempos en que uno tenía que escuchar cierta música o con audífonos o la grabadora a bajo volumen, así como tener ciertos libros en casa.

  2. pacohuezo
    22/08/2013 at 9:49 pm

    Sabes tengo que traducir la canción para hacer la comparación, luego te envidio por tus dotes musicales y esto es un oasis en medio de toda la podredumbre en la que estamos viviendo y no me puedo retirar sin expresar mi indignación por lo que se ha descubierto o mejor dicho se hizo publico en el futboll es una putada pero también es indignante que traten así a los muchachos pues ellos son los últimos en la cadena alimenticia de la corrupción en nuestro Paisito.
    Saludos Omar muy buen articulo.

  3. Paulino Espinoza
    04/11/2013 at 5:15 pm

    En realidad la canción escrita sobre un soneto de Oswaldo E. Velado fue compuesta por Miguel Quelepa, un compañero que puso música a muchos de los poemas del escritor, todos ellos con un inconfundible estilo que lo caracterizaba. El primer grupo que la canta fue “Labor y cosecha” a que se la escuchamos por primera vez. De esa canción se graban dos versiones casi simultáneamente: una de la Banda Tepehuani en México y la conocida del Yolocamba que es de junio-julio del 80 grabada en Managua bajo la tutela de Luis Enrique Mejía Godoy.

    Las posibles similitudes no deben extrañarnos, eso debe ser visto, más bien, como una de las virtudes de la música. Tenemos solamente ocho notas y con ellas podemos hacer cosas maravillosas que quedan únicamente sujetas al talento y virtuosismo del o la artista.

    Por cierto que el poema del final fue un aporte mío. Me emocionó ver la foto donde aparecemos Roberto al centro, Alvar Castillo a la derecha y yo.

    Paulino Espinoza

    • 06/11/2013 at 12:39 pm

      Muchas gracias Paulino por tu aclaración y por dar mas luces sobre la historia de esta soberbia canción.

      Saludos de un viejo amigo

      Hunnapuh

  4. 06/11/2013 at 1:03 pm

    Te invito a considerar seriamente hacer públicas tus composiciones musicales Hunnapuh, todo cuenta como difusión del arte.

    Quien sabe, talvez en algún momento alguien se anime a hacer algún arreglo o simplemente solo nos quede ese agrado de escuchar tu música además de leer tus post.

    Un saludo!

  5. 07/04/2015 at 10:12 am

    Creo que se trata de una melodía secilla. debe haber muchas canciones con la misma melodía.
    Otro caso es el de un plagio verdadero.
    A mí me pareció interesante el caso de los temas Nacimiento del grupo boliviano Wara y The Park de Uriah Heep.
    Resulta que Uriah Heep le copió ese villancico al grupo boliviano “Los Jairas” y posteriormente Wara restituyó el tema con arreglos rockeros en medio de dos sikureadas andinas. ¡Excelso!

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